El Papa a la Iglesia en Argelia: '¡Permanezcan en esta tierra!'
- 14 de abril, 2026
- Annaba (Argelia) (AICA)
León XIV concluye su visita a Argelia con la celebración de una misa en la antigua ciudad de Hipona. El Santo Padre animó a los católicos argelinos a ser herederos de San Agustín.
El papa León XIV presidió hoy la misa en la Basílica de San Agustín en Annaba, y pidió a la comunidad católica local que mantenga una presencia acogedora y solidaria en un contexto de minoría religiosa.
"En esta tierra, queridos cristianos de Argelia, permanezcan como un signo humilde y fiel del amor de Cristo. Den testimonio del Evangelio con gestos sencillos, relaciones auténticas y un diálogo vivido cada día: así darán sabor y luz al lugar donde viven", exhortó León XIV durante la homilía de la celebración con la minoría católica del país (el 0,002 % de la población argelina).
La Eucaristía votiva en honor al obispo y doctor de la Iglesia congregó a unos 1.500 fieles en la antigua ciudad magrebí de Hipona.
"La presencia de ustedes en el país recuerda al incienso: un grano ardiente que exhala fragancia porque da gloria al Señor y brinda gozo y consuelo a tantos hermanos y hermanas. Este incienso es un elemento pequeño y precioso, que no es el centro de atención, pero nos invita a volver nuestros corazones a Dios", les dijo a los participantes.
León XIV puso de relieve la herencia histórica del catolicismo en Argelia, marcada simultáneamente por la devoción agustiniana como por el recuerdo reciente de los mártires cristianos del siglo XX.
"Su historia es un ejemplo de generosa hospitalidad y tenacidad ante la adversidad: aquí oraron los mártires, aquí San Agustín amó a su rebaño, buscando la verdad con pasión y sirviendo a Cristo con fe ardiente. Sean herederos de esta tradición", exhortó el pontífice.
En su reflexión, destacó la importancia de la caridad cristiana como norma fundamental de conducta social, contrarrestando la lógica del egoísmo: "La fe en el único Dios, Señor del cielo y de la tierra, une a los hombres según una justicia perfecta, que invita a todos a la caridad, es decir, a amar a todas las criaturas con el amor que Dios nos da en Cristo", expresó.
La homilía partió de la premisa de que la devoción fraterna parece una utopía para "corazones que rivalizan entre sí y almas que solo buscan su propio beneficio".
León XIV sostuvo que, frente a la pobreza y la opresión, el código de conducta del cristianismo reside en la máxima: "haz a los demás lo que quieras que te hagan a ti".
"La Iglesia siempre está naciendo, porque donde hay desesperación enciende la esperanza, donde hay miseria trae dignidad, y donde hay conflicto trae reconciliación", continuó.
Dirigiéndose a los obispos, destacó la importancia de proclamar el Evangelio sin tener en cuenta el "miedo" o las "modas" que conducen a la "conformidad" y expresó la convicción de que es posible un futuro de "justicia y paz, de armonía y salvación".
"Cada uno de nosotros puede experimentar la libertad de la nueva vida que proviene de la fe en el Redentor", señaló el pontífice.
La Basílica de San Agustín, que acogió la celebración, alberga desde 1842 una reliquia del teólogo y filósofo de los siglos IV y V. Construida entre 1881 y 1907 con arquitectura árabe-morisca y romano-bizantina, la iglesia recibe anualmente la visita de más de 18.000 peregrinos de diversas religiones.
Al finalizar la misa, el obispo de Constantino-Hipona, monseñor Michel Guillaud, dejó un mensaje de agradecimiento al Papa.
El viaje concluyó con el vuelo de regreso a la capital argelina, donde León XIV pasará la noche en la nunciatura apostólica. Este miércoles, el Papa continuará el viaje que inició el lunes, viajando a Camerún.
Angola y Guinea Ecuatorial son los próximos destinos de la visita apostólica más larga del actual pontificado, que se extenderá hasta el 23 de abril.+