Card. Koch: 'Que la sangre de los mártires armenios sea semilla de unidad'

  • 24 de abril, 2026
  • Roma (Italia) (AICA)
El prefecto del Dicasterio para la Promoción de la unidad de los Cristianos envió un mensaje con motivo de una celebración ecuménica por la paz, conmemorando el aniversario del Genocidio Armenio.

El cardenal prefecto del Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, Kurt Koch, envió un mensaje con motivo de un servicio ecuménico por la paz, conmemorando el aniversario del Genocidio Armenio (Medz Yeghern), celebrado en la Basílica de San Bartolomé en la Isla, de Roma. En su mensaje advirtió que la persecución de los cristianos no solo no cesó, sino que incluso se intensificó en algunas partes del mundo.

"Que la sangre de los mártires armenios -testimonio de la persecución contra toda la comunidad cristiana, que hoy no solo no ha cesado, sino que incluso se intensificó en algunas partes del mundo- se convierta en semilla de la futura unidad del único Cuerpo de Cristo, desgarrado por tantas divisiones", expresó el prefecto en su mensaje leído durante la celebración, que reunió a fieles cristianos este 23 de abril, en la víspera del aniversario del Genocidio.

El cardenal Kurt Koch afirmó que el testimonio de los mártires sigue siendo fundamental para la vida de la Iglesia. Citando los documentos del Concilio Vaticano II, recordó que honrar el testimonio de los cristianos que dieron su vida por Cristo revela una "verdadera unión en el Espíritu Santo" entre los creyentes de diferentes tradiciones.

Ecumenismo de sangre
Reflexionando sobre los mártires armenios de principios del siglo XX, el cardenal describió su sacrificio como parte de una "martirología común" que trasciende las divisiones.

Haciéndose eco de las enseñanzas del papa san Juan Pablo II, señaló un "ecumenismo de sangre", a través del cual el sufrimiento compartido se convierte en fuente de unidad entre los cristianos.

Cristianos perseguidos hoy
El cardenal Koch también llamó la atención sobre la realidad actual de la persecución. A pesar de la caída de los regímenes totalitarios en el siglo pasado, señaló que muchas comunidades cristianas siguen enfrentándose a la violencia y la discriminación.

Sin embargo, recordando las palabras de Tertuliano, afirmó que "la sangre de los mártires es la semilla de los cristianos", expresando la esperanza de que los testigos de hoy puedan fomentar la unidad futura dentro del Cuerpo de Cristo.

Un camino hacia la unidad y la paz
La celebración concluyó con una oración para que el ejemplo y la intercesión de los mártires guíen a los cristianos en su camino hacia la plena comunión y apresuren el día en que todos los creyentes puedan participar del mismo cáliz eucarístico.

La Basílica de San Bartolomé, asociada desde hace mucho tiempo a la memoria de los mártires modernos, sirvió una vez más como lugar de recuerdo y esperanza, donde el sufrimiento y la fe de los testigos del pasado y del presente siguen inspirando el camino de la Iglesia hacia la unidad y la paz.+