Mons. Croxatto: 'Don Jaime glorificó a Dios defendiendo a los más débiles'
- 20 de mayo, 2026
- Neuquén (AICA)
El obispo de Neuquén recordó el legado pastoral y profético de Mons. De Nevares durante una misa celebrada en la catedral María Auxiliadora al cumplirse un nuevo aniversario de su fallecimiento.
La comunidad diocesana de Neuquén recordó con gratitud y emoción a monseñor Jaime de Nevares al conmemorarse un nuevo aniversario de su fallecimiento, durante una misa celebrada en la catedral María Auxiliadora y presidida por el obispo diocesano, monseñor Fernando Croxatto.
En su homilía, monseñor Croxatto puso el foco en el testimonio evangélico de don Jaime y destacó que toda su vida estuvo orientada a "glorificar a Dios" a través de la defensa y el acompañamiento de los más vulnerables.
El obispo relacionó la figura de María como "templo del Espíritu Santo" con el testimonio de quienes, a lo largo de la historia de la Iglesia, dejaron transparentar la presencia de Dios en sus vidas.
"Queremos dar gracias hoy a Dios por lo que ellos nos han manifestado de Dios", expresó al recordar tanto a don Jaime como al padre Ítalo (Varvello), y agregó que ambos "con gestos, palabras y silencios" mostraron que estaban "habitados por el Espíritu de Dios".
Monseñor Croxatto explicó que glorificar a Dios no consiste solamente en alabarlo con palabras, sino en vivir en obediencia a la misión recibida y en comunión con Él. En ese marco, afirmó que la vida eterna "comienza ya aquí", cuando las personas viven en el amor y la comunión con Dios y con los hermanos.
Don Jaime y la mirada sobre las estructuras
Uno de los momentos centrales de la homilía fue cuando el obispo evocó una reflexión de monseñor De Nevares sobre la necesidad de atender tanto las urgencias concretas como las causas profundas de la injusticia.
"Cuando yo veo a alguien que tiene hambre, tengo que darle de comer, pero también tengo que pensar qué hago para que cambien las cosas", recordó Croxatto citando escritos del histórico pastor neuquino.
A partir de esa idea, señaló que De Nevares "miraba lo macro", es decir, las estructuras sociales que debían transformarse para garantizar dignidad y justicia.

"Don Jaime miraba estas estructuras que había que trabajar", expresó, mientras comparó esa misión con la de Don Ítalo, a quien describió con una mirada más orientada "a lo pequeño", al trato directo y cotidiano con las personas.
El obispo aclaró que ambas formas de servicio nacían de un mismo impulso espiritual y pastoral: "El amor de Cristo los empujaba a los dos".
Inspiración para el presente
En el tramo final de la celebración, monseñor Croxatto invitó a los fieles a dejarse "habitar" por el Espíritu Santo, siguiendo el ejemplo de María y de los pastores recordados.
"Que el testimonio de estos hermanos nos invite a dejarnos habitar y encadenar por el Espíritu Santo", pidió.
Asimismo, sostuvo que ese camino lleva necesariamente al compromiso concreto con quienes sufren y con la defensa de cada hermano herido o excluido.+