Mons. Olivera presidió la misa aniversario en memoria de Mons. Baseotto
- 27 de mayo, 2026
- Buenos Aires (AICA)
El obispo castrense recordó a su antecesor e informó que en breve se confirmará la fecha para trasladar sus restos y ser sepultados en la catedral Stella Maris.
El obispo castrense y de las Fuerzas Federales de Seguridad, monseñor Santiago Olivera, presidió el 26 de mayo en la catedral Stella Maris la misa por el primer aniversario del fallecimiento de monseñor Antonio Baseotto C.Ss.R.
El obispado castrense informó que los sacerdotes capellanes ni a los fieles participaron de la celebración eucarística, ya que se espera por la confirmación de la inhumación de los restos del monseñor Baseotto en esa catedral porteña.
Al respecto, monseñor Olivera señaló que, cumpliendo la voluntad de su antecesor, en el marco del Jubileo Diocesano será informada la fecha del trasladado de sus restos.
Recordó además que, conforme al testamento del obispo emérito, el lugar de su sepultura elegido era "junto al Altar del Santísimo Sacramento en Stella Maris".
¿Quién fue Mons. Antonio Baseotto?
Monseñor Antonio Juan Baseotto fue miembro de la congregación del Santísimo Redentor, nació en Buenos Aires el 4 de abril de 1932 y falleció en la misma ciudad en mayo de 2025. Desarrolló una extensa trayectoria eclesiástica, marcada por su labor pastoral, educativa y episcopal, especialmente en la diócesis de Añatuya y luego como obispo castrense de Argentina. Realizó estudios en Ciencias Naturales y obtuvo un doctorado, además de desempeñarse como profesor, rector y formador dentro de la congregación redentorista.

En 1991 fue nombrado obispo coadjutor de Añatuya por el papa Juan Pablo II y al año siguiente asumió como obispo titular de esa diócesis santiagueña. Durante su ministerio tuvo una fuerte presencia pastoral y ocupó diversos cargos dentro de la Iglesia argentina. En 2002 fue designado obispo castrense.
Desde 2005, por decisión unilateral del gobierno de ese tiempo, no pudo ejercer su ministerio con absoluta libertad. Pese a ello, continuó su misión hasta que el 15 de mayo de 2007, cuando Benedicto XVI le aceptó su renuncia.
Tras su fallecimiento, el Obispado Castrense difundió su testamento espiritual, en el que pidió una sepultura sencilla y expresó su deseo de descansar en la catedral Stella Maris.+