Card. Chomali: 'La dignidad humana no depende de la productividad ni de las capacidades'
- 4 de junio, 2026
- Santiago de Chile (AICA)
El arzobispo de Santiago de Chile propuso diez principios basados en la encíclica del papa León XIV Magnifica Humanitas, buscando promover un desarrollo tecnológico centrado en la persona humana.
A pocos días de la publicación de la encíclica del papa León XIV, Magnifica humanitas, el arzobispo de Santiago de Chile, cardenal Fernando Chomali, presentó un decálogo que resume los principales desafíos éticos, humanos y espirituales planteados por el pontífice ante el avance de la inteligencia artificial (IA) y las nuevas tecnologías.
El purpurado destacó que "la persona humana está en el centro de todo progreso tecnológico" y advirtió que el principal desafío de la actualidad "no es técnico, sino humano y espiritual". Sostuvo que la IA debe estar siempre al servicio del bien común y del desarrollo integral de las personas, evitando convertirse en una herramienta de exclusión o desigualdad.
Entre los principios más destacados, el documento reafirma que "la dignidad humana no depende de la productividad ni de las capacidades" y que "la fragilidad no es un defecto que deba eliminarse", poniendo especial atención en la protección de los sectores más vulnerables de la sociedad.
El decálogo subraya que "ninguna Inteligencia Artificial puede reemplazar la experiencia humana", al considerar insustituibles dimensiones como el amor, la libertad, la conciencia, la empatía y la apertura a la trascendencia. El purpurado también alertó sobre los riesgos de la manipulación informativa y sostuvo que "la verdad es un bien común que debe ser protegido".
Respecto del mundo laboral, afirmó que "el trabajo humano no puede quedar sometido a la lógica de las máquinas", mientras que, sobre la libertad personal, advirtió que esta se encuentra amenazada por "nuevas formas invisibles de control" vinculadas al uso de datos, algoritmos y sistemas de vigilancia.
Como horizonte de esperanza, el cardenal Chomali señaló que "la paz y la civilización del amor son la verdadera alternativa al poder tecnológico", e invitó a construir un futuro donde los avances científicos estén siempre orientados al servicio de la persona humana, la fraternidad y el bien común.+