León XIV celebró en Tenerife su última misa en territorio español
- 12 de junio, 2026
- Tenerife (España) (AICA)
Coincidiendo con la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, el pontífice celebró su última misa en territorio español, dedicando su homilía a la llamada a la hospitalidad y al encuentro con Cristo.
El papa León XIV concluyó hoy en la isla de Tenerife su viaje de siete días a España, -la visita apostólica más larga a un país europeo en el siglo XXI, tras sus visitas a Madrid, Barcelona y las Islas Canarias-, durante el cual pronunció varios mensajes en defensa de la dignidad humana y el diálogo.
Al concluir su peregrinación, coincidiendo con la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, el Santo Padre celebró una misa en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, a la que asistieron aproximadamente 40.000 fieles. Dedicó su homilía a la llamada a la hospitalidad y al lugar privilegiado de los pobres en la Revelación de Dios y en la misión de la Iglesia.
Una invitación a salir y reunirnos
León XIV afirmó en su homilía que el archipiélago de las Islas Canarias es un lugar donde Cristo nos anticipa y se revela. Señaló que ningún ser humano es una isla, y que la ubicación geográfica de esta diócesis y sus desafíos pastorales atestiguan que nacemos para el encuentro. Destacó que el secreto del corazón reside en la llamada interior a salir y a encontrarse con Cristo.

Advirtió contra el dinamismo estéril, recordando las palabras del Papa Francisco en su encíclica Laudato si': "Muchas personas experimentan una profunda inestabilidad que las impulsa a hacerlo todo a toda velocidad, a sentirse ocupadas, en constante prisa, y a pisotear todo a su alrededor. Esto afecta la forma en que tratamos el medio ambiente". Señaló que estas palabras también se aplican a la vocación turística de Tenerife.
No se puede reducir todo al comercio y al beneficio
"¿Qué anhela el corazón humano? ¿Cómo podemos responder a sus deseos sin engañar?", preguntó el Papa, haciendo hincapié en que, para quienes se dejan guiar por el Evangelio, es importante no reducirlo todo al comercio y al lucro. "Quienes disfrutan más de cada momento y lo viven mejor son quienes no buscan lo superfluo, sino que experimentan el valor de cada persona y de cada cosa. Aprenden a conectar y a alegrarse en las cosas más sencillas. Así, queridos hermanos y hermanas, interpreten su vocación a la hospitalidad".
Los pobres en la revelación de Dios y en la misión de la Iglesia
Señaló que Dios se reveló a los más pequeños, a aquellos a quienes nadie considera capaces de pensar o expresarse. Los enriqueció con lo que permanece oculto para quienes están rodeados de admiración y éxito. Subrayó el lugar privilegiado de los pobres en la revelación de Dios y en la misión de la Iglesia. Dijo que este es un misterio que resuena de manera especial en estas islas, situadas en la encrucijada de rutas migratorias, convirtiéndolas en lugar de primera acogida para hermanos y hermanas cuyo viaje suele estar expuesto a peligros y violencia sin precedentes.
Los pobres evangelizan
"La mayor gracia es dejarnos evangelizar por aquellos a quienes ayudamos", dijo el Papa. "Los pobres, que crecen en la más extrema incertidumbre, aprendiendo a sobrevivir en las condiciones más desfavorables, confiando en Dios con la convicción de que nadie más los toma en serio, aprendieron muchas cosas que guardan en secreto en sus corazones".
Mar del amor
En conclusión, León XIV agradeció a los habitantes por haber convertido esta isla en un lugar donde se puede contemplar el Corazón de Cristo: "Quien se sumerge en él deja de vivir para sí mismo. ¡Abran este mar de amor a todos! Esto es lo que deseo y pido por ustedes y por todos los que los encuentren".
Este fue el cuarto viaje internacional del papado y el primero de un Papa a territorio español desde la Jornada Mundial de la Juventud de 2011 en Madrid, presidida por Benedicto XVI.+