Mons. Colombo llamó a rezar para que Dios suscite nuevas vocaciones
- 14 de junio, 2026
- Mendoza (AICA)
El arzobispo de Mendoza destacó que Cristo sigue llamando a hombres y mujeres para anunciar el Evangelio e invitó a sostener con la oración la misión de la Iglesia.
El arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Colombo, centró su homilía dominical en la necesidad de rezar por las vocaciones sacerdotales y religiosas, a la luz del pasaje evangélico en el que Jesús invita a pedir "al dueño de la mies que envíe trabajadores para la cosecha".
Durante la celebración eucarística en la parroquia Santa Ana, de la localidad mendocina de Guaymallén, el prelado recordó que Dios selló con Israel una alianza de amor para hacerlo "el pueblo de la vida" y señaló que esa historia encuentra su plenitud en Jesucristo.
Al comentar la carta de san Pablo a los Romanos, destacó que Cristo manifiesta un amor de compasión que rescata, reconcilia y justifica a los pecadores. "Es un amor entrañable de Jesús por los que están lejos y necesitan especialmente el rescate del Señor, sin mérito alguno de su parte, únicamente por el querer de Dios", afirmó.
Refiriéndose al Evangelio, monseñor Colombo subrayó la compasión de Jesús ante un pueblo "como ovejas que no tienen pastor" y explicó que esa imagen expresa la permanente necesidad de contar con pastores según el corazón de Dios.
Primera respuesta la oración
El arzobispo señaló que, frente a la abundancia de la mies y la escasez de obreros, el Señor propone como primera respuesta la oración. "Ante toda situación difícil debemos dirigirnos primero a Dios, que es quien llama y envía obreros a su mies", expresó.
Asimismo, destacó el llamado de los Doce apóstoles como signo del nuevo pueblo de Dios y observó que el Evangelio presenta con realismo la diversidad de sus historias, procedencias y fragilidades. "Jesús quiso contar con todos. No hizo excepción de situaciones para convocar a estos hombres, confiándoles un ministerio de anuncio y salvación, de cuidado de las personas y de fortalecimiento en la fe", sostuvo.
En el tramo final de su predicación, el arzobispo invitó a toda la comunidad a rezar especialmente por las vocaciones sacerdotales y consagradas. En ese marco, recordó que el seminario arquidiocesano, ubicado en Bermejo, cuenta actualmente con más de veinte jóvenes en formación, y pidió orar también por las comunidades de vida consagrada.
"Recemos para que Dios siga llamando y moviendo corazones, de modo que nuestra Iglesia y esta Arquidiócesis de Mendoza sean el pueblo de la alianza, un pueblo del que Dios tiene compasión y al que envía trabajadores para la cosecha", concluyó.+