El Papa recuerda al Card. Ruini como 'un hermano sabio y de fe profunda'
- 17 de junio, 2026
- Roma (Italia) (AICA)
El cardenal, que fue vicario de la diócesis de Roma y presidente de la Conferencia Episcopal Italiana y arcipreste de la basílica de San Juan de Letrán, falleció el 16 de junio a los 95 años.
"Gratitud por un hermano experimentado y sabio, fortalecido por una fe profunda, una inteligencia aguda y una visión de futuro, que sirvió al Evangelio y a la Iglesia con discreción y abnegación", expresó el papa León XIV en un telegrama de condolencias por el fallecimiento del cardenal Camillo Ruini, enviado al cardenal Baldassarre Reina, vicario general del Papa para la diócesis de Roma.
"La noticia del fallecimiento del cardenal Camillo Ruini, vicario general emérito de la diócesis de Roma, despierta en mi corazón sentimientos de profunda simpatía, junto con gratitud al Señor por el don de este estimado hombre de la Iglesia, que generosamente desempeñó su ministerio: primero en la diócesis de Reggio Emilia-Guastalla en diversos campos del apostolado, luego como obispo auxiliar, y durante el resto de su larga vida en beneficio de esta diócesis y de la Iglesia italiana", señala el telegrama, en el que el Papa expresa su "cercanía" al cardenal vicario de Roma Baldassare Reina, al Consejo Pastoral, a su familia, al presbiterio romano y a los fieles.
"Al recordar a este hermano experto y sabio, fortalecido por una fe profunda, una inteligencia aguda y una visión de futuro, que sirvió al Evangelio y a la Iglesia con discreción y abnegación", continuó el pontífice, "pienso en su fructífera labor para la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) y en un diálogo con el mundo de la cultura".
"Pido al Señor, por intercesión de la Virgen María, que lo acoja en la Jerusalén celestial, y les imparto cordialmente mi bendición apostólica a todos los que lloran su partida, con un pensamiento agradecido para quienes lo cuidaron", concluyó el mensaje del Santo Padre.
Una "profunda huella" para la Iglesia en Italia
El anuncio de la muerte del cardenal Ruini, hecho por el cardenal Reina y el consejo episcopal junto con la diócesis de Roma, expresó gratitud por la larga y fructífera vida cristiana de Ruini y por su servicio a la Iglesia.
"Su liderazgo pastoral, de 1991 a 2008 -dice un comunicado-, dejó una profunda huella de su inteligencia a la hora de interpretar la presencia de los cristianos en la ciudad, a lo que se sumó la responsabilidad de presidente de la CEI. Perspicaz para discernir los giros políticos y sociales del país, consideró fundamental guiar las transiciones culturales con el orgullo católico de ser depositarios de un patrimonio de valores que no hay que ocultar, sino custodiar y defender, cumpliendo así su lema episcopal Veritas liberabit nos".
En los últimos meses, el estado de salud del cardenal se había agravado, lo que le obligó a recibir asistencia diaria en su domicilio. Anteriormente había sufrido diversos problemas de salud, entre ellos un infarto en julio de 2024 y una insuficiencia renal en 2025, que lo llevaron a ingresar en el Policlínico Gemelli de Roma.
El funeral del cardenal Ruini se celebrará mañana, 18 de junio, en la Basílica de San Pedro, presidido por el papa León XIV. Posteriormente, el féretro será trasladado a su diócesis natal para una segunda misa, presidida por el arzobispo Giacomo Morandi en la catedral de Reggio Emilia, el viernes 19.
Una larga trayectoria de servicio a la Iglesia
Nacido en Sassuolo, región italiana de Emilia-Romaña, el 19 de febrero de 1931, el cardenal Ruini fue ordenado sacerdote en 1954 y construyó una sólida reputación como teólogo antes de ser llamado a funciones de destaque en la Iglesia. En 1991, san Juan Pablo II lo nombró vicario general para la diócesis de Roma y presidente de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), cargos que lo situaron entre los prelados más influyentes de Europa.
Durante dieciséis años al frente de la CEI, Ruini se convirtió en el rostro público del episcopado italiano. Bajo su liderazgo, la Iglesia participó activamente en los debates sobre familia, bioética, educación y defensa de la vida, en un periodo de profundos cambios culturales y legislativos en Italia. Su actuación le valió la admiración de los defensores de la doctrina católica y las críticas de sectores que deseaban una Iglesia menos presente en el debate político.
Creado cardenal por san Juan Pablo II en el consistorio del 28 de junio de 1991, Ruini participó en el cónclave de 2005 que eligió a Benedicto XVI. A lo largo de los años, se consolidó como una de las figuras más cercanas al pensamiento teológico y pastoral de Joseph Ratzinger.+