Peregrinación franciscana unió Buenos Aires y Tigre por los 800 años del santo
- 18 de junio, 2026
- Tigre (Buenos Aires) (AICA)
Unos 70 fieles porteños caminaron 30 kilómetros guiados por el arzobispo, monseñor Jorge García Cuerva, quien invitó a sanar heridas y ser instrumentos de paz en la sociedad.
Con el lema "Tras los pasos de Francisco", se realizó el 15 de junio la peregrinación franciscana jubilar en la arquidiócesis de Buenos Aires que unió la basílica y convento San Francisco de Asís en el microcentro porteño con la parroquia San Francisco de Asís en el partido de Tigre.
Cerca de 70 personas entre laicos, consagradas y sacerdotes se pusieron en camino desde las 8.30 para conmemorar los 800 años del fallecimiento de San Francisco de Asís, en un recorrido de 30 kilómetros que concluyó a las 19 con la celebración de la misa.
Los peregrinos tuvieron distintos momentos de meditación guiados por el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva que invitó a trabajar cuatro aspectos que atravesaron la vida de Francisco de Asís como el desprendimiento, la creación, las heridas y la paz.
La facultad de derecho, la costa del Río de la Plata, la costanera de Vicente López y la catedral de San Isidro fueron los puntos de meditación para los peregrinos. La celebración se realizó en la parroquia San Francisco de Asís en Tigre en el marco de los 800 años del fallecimiento de santo de Asís.
Allí, la comunidad recibió a los peregrinos con alegría en un clima de festividad. En la celebración eucarística monseñor García Cuerva sostuvo: "Ojalá nosotros también podamos ser verdaderamente libres de corazón y de alma para poder decir, 'Acá estamos, Señor, queremos ser instrumentos tuyos'".
Instrumentos de su paz como San Francisco de Asís
"Ojalá podamos abrazar las heridas de los hermanos, no juzgar, no condenar y le pedimos a San Francisco poder sentir que Dios abraza mis heridas, mi fragilidad, mi debilidad, como también abrazó la vida, la humanidad de Francisco", sostuvo y agregó: "Le pedíamos a Dios ser instrumentos de paz y fraternidad, como lo es Francisco. Él es un hombre que ha sido siempre testigo de la paz y siempre quiso forjar fraternidad; dos valores tan necesarios y a veces tan ausentes en la sociedad de hoy".
Al concluir, el arzobispo agradeció a la comunidad que recibió a los peregrinos y cerró: "Que Dios nos bendiga a todos, y que San Francisco a todos nos haga instrumentos de su paz. Le pedimos por la paz en nuestro país, por la paz en nuestra sociedad que tanto necesitamos".+