A un mes del viaje de León XIV, España recoge los frutos de su visita

  • 7 de julio, 2026
  • Madrid (España) (AICA)
Comunidades eclesiales españolas destacan que el paso del Papa sigue inspirando iniciativas de acogida, cercanía y compromiso con los más vulnerables.

A un mes del viaje apostólico de León XIV a España, realizado del 6 al 12 de junio, las comunidades de Madrid, Barcelona y las Islas Canarias siguen dando testimonio del impacto pastoral de una visita cuyo mensaje central fue una invitación a "alzar la mirada" hacia Cristo y hacia quienes más sufren.

La exhortación del Papa, pronunciada durante la misa de clausura en el puerto de Santa Cruz de Tenerife -"¡Alzad la mirada! Sí, dirijamos la mirada a Cristo Crucificado; su Corazón es la fuente de la misericordia, la única que puede salvar a la humanidad necesitada de perdón y de reconciliación para alcanzar una paz verdadera y duradera"-, continúa resonando en las comunidades que lo recibieron.

Más allá de las celebraciones multitudinarias, quienes vivieron de cerca la visita coinciden en que su mayor legado fue la cercanía del pontífice con las personas, especialmente con quienes viven situaciones de vulnerabilidad.

Una Iglesia que mira a quienes nadie ve
El presbítero Luis Miguel Modino, director de Desarrollo Comunicativo y Contenidos de la arquidiócesis de Madrid, afirmó que el lema del viaje encontró su mejor expresión en la actitud del Santo Padre.

"El lema era 'Alzad la mirada', pero lo que más me impresiona es la capacidad del Papa para mirar al corazón de las personas, especialmente al corazón de quienes no cuentan", señaló.

Entre los momentos más significativos recordó el encuentro con la pastoral social en Madrid, la visita a la cárcel de Brians, en Barcelona, y los encuentros con migrantes en las Islas Canarias, donde León XIV manifestó una Iglesia cercana a las periferias humanas.

En la misma línea, Pilar Algarate Velasco, secretaria general de Cáritas Diocesana de Madrid, destacó que el recuerdo más vivo de la visita es el tiempo que el pontífice dedicó a escuchar y saludar personalmente a quienes encontraba en su camino.

"Cada encuentro era único, cada persona era importante", expresó, al considerar que esa actitud refleja la misión cotidiana de la Iglesia de escuchar, acompañar y dejarse transformar por la realidad de los demás.

También evocó una de las frases del Papa que más la marcó: "Quien está en Madrid es de Madrid", la cual interpretó como una invitación a construir comunidades donde nadie se sienta extranjero.

Frutos que siguen creciendo
El legado del viaje continúa traduciéndose en iniciativas concretas. En Canarias, el puerto de Arguineguín fue escenario de un acto institucional para recordar la histórica visita pontificia. Durante la ceremonia se inauguró una placa conmemorativa que denomina al lugar "Puerto de la Esperanza", en memoria del mensaje de fraternidad y acogida que León XIV dirigió a una región profundamente marcada por el fenómeno migratorio.

En ese contexto, el obispo de Canarias, monseñor José Mazuelos, aseguró que el mensaje del Papa "continúa dando frutos" e invitó a seguir promoviendo la dignidad de toda persona.

En Barcelona, mientras tanto, la reciente visita ocupó un lugar central en el encuentro de sacerdotes jóvenes con el arzobispo, cardenal Juan José Omella. Los participantes coincidieron en que aquellos días despertaron esperanza, especialmente entre muchos jóvenes y personas alejadas de la práctica religiosa.

El cardenal Omella definió la visita como "un tsunami que nos ha dejado tocados por el Espíritu Santo", mientras que el obispo auxiliar Javier Vilanova la describió como "un Pentecostés" que fortaleció la comunión entre las diócesis catalanas y renovó el impulso evangelizador.

A un mes de la peregrinación apostólica, el llamado de León XIV a "alzar la mirada" sigue encontrando respuesta en gestos concretos de acogida, fraternidad y esperanza, lo que confirma que la visita continúa dando frutos en la vida de las Iglesias locales.+