La arquidiócesis de Buenos Aires suma una nueva virgen consagrada
- 14 de julio, 2026
- Buenos Aires (AICA)
Marcela Chiguay recibió la consagración virginal durante una misa presidida por monseñor Alejandro Giorgi. El rito la incorpora al Orden de Vírgenes, una de las formas más antiguas de vida consagrada.
La arquidiócesis de Buenos Aires incorporó una nueva integrante al Orden de las Vírgenes con la consagración virginal de Marcela Chiguay, celebrada en la catedral metropolitana durante una misa presidida por el obispo auxiliar, monseñor Alejandro Giorgi.
Con este rito, Chiguay abrazó una forma de vida consagrada que se remonta a los tiempos apostólicos. Se trata de la forma más antigua de consagración por el Reino de los Cielos, cuyo rito fue restablecido tras el Concilio Vaticano II mediante el ritual promulgado por san Pablo VI en 1970. En la arquidiócesis de Buenos Aires, las primeras consagraciones tuvieron lugar en 1973.
Al comienzo de la celebración, monseñor Giorgi invitó a dar gracias por "la perpetua fidelidad" de Dios a la Iglesia y pidió para la nueva consagrada "la gracia de Dios y la efusión del Espíritu Santo". Asimismo, destacó el origen chileno de Chiguay y expresó que la comunidad ponía "su corazón en el corazón de Jesús".
Un llamado a la entrega
Durante la homilía, el prelado afirmó que la consagración de Chiguay representa "un paso más" en el camino al que Dios la llamó desde la infancia, y comparó ese itinerario con la vocación de Abraham y la respuesta de la Virgen María al anuncio del ángel.
También recordó el papel de su familia en el proceso vocacional. Mencionó a su padre, ya fallecido, de quien destacó la sensibilidad y la generosidad; a su madre, por transmitirle el amor y el compromiso con los más necesitados; y a sus hermanas, por acompañarla con la oración y el apoyo.
Monseñor Giorgi sostuvo que la respuesta al llamado de Dios supone renuncias que "lejos de empobrecernos, nos hacen más libres, más simples, más niños". Añadió que ese camino preparó a Chiguay para una maternidad espiritual al servicio de quienes sufren.
"Cristo te alcanzó"
El obispo señaló que la vida de la nueva consagrada tendrá como centro la unión con Cristo, y afirmó que quienes atraviesan el dolor encontrarán en ella una presencia de consuelo y esperanza. "Cristo te alcanzó y te dejaste alcanzar", expresó.
Además, definió la misión de Chiguay como un servicio de reparación para "corazones desangrados, vidas rotas" y para quienes necesitan cercanía y acompañamiento.
Al concluir la homilía, monseñor Giorgi agradeció la respuesta de la nueva consagrada a la vocación y afirmó que será "un signo viviente del Reino que ya comenzó y que ilumina nuestra esperanza". También pidió que la fidelidad de Cristo continúe presente en su vida y en su misión dentro de la Iglesia.+