Mons. Zurbriggen: 'La catequesis debe ser el campo del milagro'

  • 4 de agosto, 2026
  • Concordia (Entre Ríos) (AICA)
El obispo de Concordia presidió el Encuentro Diocesano de Catequistas en Ubajay y animó a fortalecer una evangelización que conduzca al encuentro con Jesucristo y la vida comunitaria.

La diócesis de Concordia celebró el pasado 1° de agosto el Encuentro Diocesano de Catequistas en la localidad de Ubajay, donde agentes pastorales de las cuatro zonas de la jurisdicción compartieron una jornada de oración, formación y fraternidad bajo el lema "Catequistas de esperanza, eco de tu paz".

Pese a las adversas condiciones climáticas, numerosos catequistas participaron de la convocatoria organizada por la Junta Diocesana de Catequesis, con la colaboración de la comunidad local, el párroco presbítero Elías Benitti, la municipalidad y distintas asociaciones civiles.

La jornada comenzó con una reflexión a cargo del presbítero Milton Senestrari, integrante de la Junta de Catequesis de la diócesis de Gualeguaychú, y continuó con once talleres formativos sobre diversos aspectos de la misión catequística, entre ellos catequesis creativa, inclusión, familia, misión, paz, espiritualidad, arte y evangelización digital.

"Jesús siempre se dejaba encontrar por la gente"
El encuentro concluyó con la celebración de la Eucaristía presidida por el obispo diocesano, monseñor Gustavo Zurbriggen, quien destacó el valor de estas instancias para renovar la vocación de los catequistas.

"Estos encuentros renuevan el corazón, el entusiasmo y dan nuevo impulso a esta vocación y misión que han asumido", afirmó al iniciar su homilía.

Al meditar el Evangelio de la multiplicación de los panes y los peces, recordó que "Jesús siempre se dejaba encontrar por la gente" porque su corazón "sentía compasión de ellos", y que en cada encuentro "les regalaba la paz y les sanaba las heridas del corazón".

Una catequesis que conduzca al encuentro con Cristo
A partir del relato evangélico, el obispo invitó a comprender la catequesis como un espacio privilegiado para la acción de Dios.

"La catequesis debe ser el campo del milagro", sostuvo, al explicar que debe favorecer "el encuentro de cada adulto, joven y niño con Jesucristo, con su compasión, su ternura y su misericordia".

También señaló que la catequesis ha de ser el lugar donde las personas aprendan a escuchar la Palabra de Dios, se integren a la comunidad eclesial y descubran la fraternidad como forma de vida.

En ese sentido, destacó que la misión catequística debe preparar a los fieles para participar plenamente de la Eucaristía.

"La catequesis debe preparar a los catequizados para comer el pan preparado por Jesús, la comida de la vida eterna, que es la Eucaristía", expresó.

Finalmente, sintetizó el objetivo de esta tarea evangelizadora al señalar que el verdadero fruto de la catequesis son "cristianos convertidos, comprometidos con su fe, servidores de Jesús, que integran una comunidad auténticamente fraterna".+