Mozambique: murió el cardenal Júlio Duarte Langa, obispo emérito de Xai-Xai

  • 4 de agosto, 2026
  • Maputo (Mozambique) (AICA)
Tenía 98 años. Fue creado cardenal por el papa Francisco en 2015 y condujo su diócesis durante la guerra civil, promoviendo la vida eclesial y la inculturación de la fe.

El cardenal Julio Duarte Langa, obispo emérito de Xai-Xai y segundo cardenal en la historia de la Iglesia en Mozambique, falleció el 3 de agosto en el Hospital Central de Maputo a los 98 años, tras una enfermedad. Con su muerte, el Colegio Cardenalicio queda integrado por 240 miembros, de los cuales 116 son electores y 124 no electores.

Duarte Langa nació el 27 de octubre de 1927 en Mangunze y fue ordenado sacerdote el 9 de junio de 1957 en la catedral de Maputo. Tras desempeñar diversas tareas pastorales en la misión de Malaisse, el papa san Pablo VI lo nombró obispo de Joao Belo el 31 de mayo de 1976, diócesis que pocos meses después pasó a llamarse Xai-Xai.

Recibió la ordenación episcopal el 24 de octubre de ese mismo año y permaneció al frente de la diócesis durante 28 años, en una etapa marcada por la guerra civil que afectó a Mozambique desde la independencia hasta la firma de los acuerdos de paz del 4 de octubre de 1992.

En medio del conflicto, las hambrunas, las epidemias y las catástrofes naturales, trabajó para sostener la vida de las comunidades católicas y fortalecer la presencia de la Iglesia en una de las regiones más pobres del país.

Compromiso con la inculturación
Reconocido por su profundo conocimiento de las lenguas locales, el cardenal Duarte Langa realizó una importante labor de traducción de los documentos del Concilio Vaticano II a las principales lenguas de Mozambique, favoreciendo así una mejor recepción de la enseñanza conciliar entre las comunidades locales.

El papa Francisco lo creó cardenal en el consistorio del 14 de febrero de 2015, convirtiéndose en el segundo mozambiqueño en recibir la púrpura cardenalicia.

Su ministerio quedó marcado por el servicio a una Iglesia que atravesó tiempos de violencia y reconstrucción, y por su compromiso con la evangelización, la cercanía pastoral y la inculturación del Evangelio.+