La parroquia San Lorenzo Mártir de Parque Chacabuco celebró a su santo patrono
- 12 de agosto, 2026
- Buenos Aires (AICA)
Encabezó la celebración eucarística el arzobispo de Buenos Aires, Mons. García Cuerva, quien invocó al santo que "nos ilumine y que cada uno de nosotros sea generoso con los demás".
Cada 10 de agosto la Iglesia recuerda y celebra la memoria de san Lorenzo diácono y mártir, y por ello, la comunidad parroquial ubicada en Parque Chacabuco celebró su fiesta patronal con la misa que presidió el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva.
A la luz de la narrativa bíblica, en el que Jesús utiliza el ejemplo del grano de trigo, el prelado explicó que "cuando a veces nos cuidamos demasiado, nos guardamos, no estamos dispuestos a brindarnos a los demás, no damos fruto".
Monseñor García Cuerva pidió que "no seamos como esos porotos viejos".
"A veces hay gente que se cuida tanto, es tan individualista, tan egoísta, tan de pensar en su propia comodidad que no germina nunca, no da ningún fruto", sostuvo, al reafirmar que "lo que en realidad tenemos que hacer es germinar. Nuestra vida es una semilla, Dios puso en nuestro corazón la semilla de la bondad, la solidaridad, la alegría, la semilla del compartir. Y entonces, tenemos que hacerlas germinar como si nuestro corazón fuera un frasco".

(Foto: EnCamino)
El pastor de la arquidiócesis porteña advirtió que "tenemos que hacer con cuidado, despacio, con delicadeza, fundamentalmente haciendo cosas por los demás, con alegría".
"Hoy las lecturas nos hablan de dar, de entregar, de dar fruto, de germinar, de cosechar a partir de lo que hacemos y de lo que sembramos. Son lecturas contraculturales", reflexionó.
Y manifestó: "En un mundo en el que parece que la solidaridad y el compromiso están pasando de moda, Jesús nos habla del servicio, nos habla de entregar la vida, nos habla de hacer algo por los demás. Por eso es tan iluminadora la vida de San Lorenzo".
Al concluir su prédica, monseñor García Cuerva enfatizó: "Quería pedirle hoy a San Lorenzo que nos ayude a que, con la ayuda de Dios, podamos ser como aquel trigo que cae en tierra y da fruto, que nos ilumine y que cada uno de nosotros, desde su lugar, sea generoso con los demás como esa semillita de trigo que quiere germinar".
"Jesús puso mucho en tu corazón. No te lo guardes, entrégalo a los otros, como San Lorenzo, dio la vida", finalizó.+