La encíclica 'Magnifica humanitas' en visión internacional

  • 13 de agosto, 2026
  • Buenos Aires (AICA)
En el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), un panel analizó la encíclica de León XIV y su dimensión en la era de la inteligencia artificial.

La encíclica Magnifica humanitas fue analizada y ponderada en un panel reunido en el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), el 1° de agosto, con el título "Magnifica humanidad: la visión internacional de la encíclica del papa León XIV en la era de la inteligencia artificial".

En la sede de esa entidad, ubicada en Uruguay 1037, su presidente, Francisco de Santibañez, dio la bienvenida a los participantes. El director del Grupo de Trabajo sobre el Papel de las Religiones en las Relaciones Internacionales, Pascual Albanese, abrió la sesión, que contó con varios expositores.

De modo virtual, se escuchó una exposición de José Octavio Bordón, quien presidió el CARI entre 2020 y 2023, fue embajador argentino en los Estados Unidos y en Chile, gobernador de Mendoza y diputado y senador por esa provincia. Deseó que la próxima visita del Papa ayude a aceptar su mensaje, en un ambiente de convivencia.

El periodista Sergio Rubin, que cubrió una decena de viajes de san Juan Pablo II y ocho de los viajes de Francisco, dijo que algunos estiman que quizá León XIII, con Rerum novarum, y Francisco, con Laudato si', llegaron un poco tarde -"aunque nunca es tarde cuando la dicha es buena"-, en cuanto ya habían crecido problemas sociales y ambientales que trataron.

En cambio, consideró que esta última encíclica llega a tiempo y, más aún, cuando el tema está en pleno desarrollo y el mismo pontífice admite que pueden darse cambios que no haya sido posible contemplar y que hagan desactualizar algunos puntos. Todo depende de cómo se usen los medios, para bien o para mal, dijo, pero advirtió que esta tecnología no es neutral, tiene una amplia penetración y no es humana: no tiene conciencia moral.

Rubin advirtió sobre riesgos de deshumanización y desinformación, y sostuvo la responsabilidad del periodismo, de la educación y de la Iglesia para ayudar a discernir qué es verdadero y qué no, y valorar a las personas. El problema es la inteligencia humana, con conciencia moral, y cómo se va a plantar ante estos desafíos.

Ante el eclipse de sentido: humildad, acción y esperanza
El exministro Gustavo Beliz, miembro de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales y autor del Atlas de IA para el Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), trató algunos problemas reconocidos por los  desarrolladores de estos sistemas, por sus corporaciones, científicos y 3.500 empleados de esas empresas, que claman porque se establezcan algunas líneas rojas que no se puedan pasar.

Hizo notar que León XIV puso énfasis en el término "esclavitud", pero la encíclica dice no a lo inexorable, a que sea una ola determinista sin que se pueda hacer nada.

Beliz habló del eclipse de sentido, de la falta de horizonte, del poder como dominación -"que no seamos consumidos en lugar de consumidores"-, del no a los monopolios y la depredación. Indicó que León XIV enmarca la cuestión en un enfoque teológico: habla de la gracia, como don de Dios, citando a santo Tomás y san Agustín.

Al alentar al buen uso de la IA, el Papa desarma narrativas apocalípticas y habla de mapas de acción y de esperanza. Beliz recordó que cita a Martin Luther King, al obispo salvadoreño san Óscar Romero, al beato Enrique Angelelli -de quien leyó un verso-, a Dorothy Day, estadounidense que luchó por los derechos de los trabajadores y de las mujeres, en una economía del cuidado, y a Giorgio La Pira, quien fue alcalde de Florencia y está en proceso de beatificación.

También observó que cita el Magnificat de la Virgen María, quien dijo que Dios derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes.

La humildad debe llevar a advertir que no todo lo que el ser humano puede hacer debe hacerlo -por ejemplo, no cabe poner a un agente digital en el directorio de una empresa-. Beliz invitó a la interioridad, al discernimiento, a la alegría y al amor, sumado a la unidad, y deseó que ojalá podamos hacerlo con este mensaje y con la visita papal.

En un acápite, Albanese mencionó el ejemplo de un joven ingeniero electrónico estadounidense que, tras haber trabajado varios años en empresas tecnológicas, se ordenó sacerdote y, siendo párroco en Silicon Valley, coordina grupos de diálogo y estudio, con enfoque moral, con directivos de las grandes empresas tecnológicas. También hizo notar que León XIV es licenciado en matemáticas.

"La encíclica va al corazón de cada uno"
La politóloga Lourdes Puente, directora de la Escuela de Política y Gobierno de la Universidad Católica Argentina (UCA) y miembro de la Comisión Nacional de Justicia y Paz, señaló que la encíclica va al corazón de cada uno: a cada uno le toca algo y puede hacer algo.

Observó que rescata la diplomacia, en la idea de que tengo que poner algo para que el otro también lo ponga. El vacío de lugar debe llenarse de sentido. "Estamos en la misma barca", sostuvo, y llamó a pensar el para qué y hacia dónde vamos, sin caer en peleas superfluas ni descalificaciones. Las buenas intenciones deben llevar a explorar acuerdos, poner reglas y crear instituciones.

Finalmente, el coordinador del Grupo de Trabajo sobre las Religiones, Tomás Múgica, cerró el panel expresando que el Papa invita a que no nos resignemos, a evitar que el avance tecnológico se traduzca en esclavitud o en empresas sin sentido ético, sino a dar importancia al juicio moral, planteo que lleva también al análisis de la política internacional.

Apuntó que León XIV cita al escritor británico J. R. R. Tolkien y entiende que el método de la guerra debe sustituirse por el método de la paz, de la negociación y de la convergencia de vínculos realmente humanos. Estimó que sostiene algo que resulta contracultural: "No todo lo posible es moralmente legítimo".+