El Papa encomienda a María a los pueblos que sufren y a los cristianos perseguidos

  • 15 de agosto, 2026
  • Castel Gandolfo (Italia) (AICA)
Tras rezar el Ángelus en Castel Gandolfo, el Papa pidió consuelo y esperanza para Tierra Santa, Ucrania y Rusia, y expresó su cercanía al pueblo colombiano afectado por el terremoto.

Al finalizar el rezo del Ángelus en la solemnidad de la Asunción de la Virgen María, el papa León XIV elevó una oración por las comunidades que atraviesan situaciones de sufrimiento, por los cristianos discriminados o perseguidos y por los pueblos afectados por conflictos y desastres naturales.

Desde Castel Gandolfo, donde presidió la misa en la parroquia de Santo Tomás de Villanueva, el pontífice volvió a encomendar a la intercesión maternal de María a quienes viven "en contextos difíciles".

"Hoy deseo invocar su intercesión maternal por aquellas comunidades que necesitan especialmente consuelo y esperanza", afirmó ante los fieles congregados frente al Palacio Apostólico.

Oración por Tierra Santa, Ucrania y Rusia
León XIV dirigió en primer lugar su pensamiento hacia Tierra Santa, a la que definió como "tierra de María por excelencia".

"Pienso en los hermanos y hermanas de Tierra Santa, tierra de María por excelencia. Pienso en los pueblos ucraniano y ruso, unidos por la devoción filial a la Santísima Madre de Dios", expresó.

El Papa volvió así a manifestar su preocupación por las poblaciones afectadas por los conflictos y puso bajo la protección de la Virgen a pueblos que, pese a sus divisiones, comparten una profunda tradición de fe mariana.

A continuación, recordó también a quienes sufren por causa de su fe: "Pienso también en los cristianos que sufren discriminación o incluso persecución".

Cercanía al pueblo colombiano
El pontífice tuvo asimismo una palabra especial para Colombia, afectada por el terremoto registrado recientemente.

"Continúo rezando en estos días por el pueblo colombiano que sufre a causa del terremoto", manifestó, al expresar su cercanía a quienes padecen las consecuencias de la catástrofe.


En este contexto, León XIV destacó el significado de la solemnidad celebrada: "La Asunción de la Virgen a la gloria celestial es signo de esperanza y consuelo para todo el pueblo de Dios".

Por eso, el Papa afirmó su cercanía con todas las comunidades que atraviesan momentos difíciles y las confió a la protección de María.

"Me uno a estas comunidades y a todos los que viven en contextos difíciles, y junto a ellos invoco: '¡Santa María, ruega por nosotros!'", rezó.

Un deseo de descanso y renovación
Antes de despedirse de los fieles reunidos en Castel Gandolfo, León XIV los invitó también a aprovechar este período para recuperar fuerzas y renovar el espíritu.

Deseó que todos puedan "disfrutar de un tiempo de descanso, para revitalizar cuerpo y espíritu, incluso con una buena lectura y el contacto con la naturaleza".

De este modo, la celebración de la Asunción concluyó con una oración confiada a María por quienes sufren en distintas partes del mundo y con un llamado a vivir el descanso como ocasión de renovación integral.+