Mons. Lozano llamó a renovar el compromiso de cuidar y proteger a los niños

  • 16 de agosto, 2026
  • San Juan (AICA)
El arzobispo de San Juan de Cuyo destacó la importancia del afecto, el juego y la educación, y alertó sobre la pobreza, la violencia y el uso excesivo de pantallas.

En el marco del Día del Niño, el arzobispo de San Juan de Cuyo, monseñor Jorge Lozano, llamó a los adultos a renovar su compromiso con el cuidado, la protección y el acompañamiento de la infancia.

En una reflexión titulada "Infancia, tiempo de cuidar y estimular", destacó que esta etapa combina "fantasía, descubrimientos, alegría" con "fragilidad y necesidad de acompañamiento".

Monseñor Lozano señaló que el juego es una herramienta fundamental para que los chicos exploren, aprendan y desarrollen vínculos. Por eso, padres, educadores y miembros de la comunidad deben ser "guías, protectores y facilitadores".

"Los niños necesitan adultos atentos, que los escuchen y estimulen su curiosidad", afirmó. El cuidado, explicó, no consiste únicamente en brindar bienes materiales, sino también "tiempo, afecto y espacios seguros para crecer".

El arzobispo destacó asimismo la importancia de la iniciación en la fe, para ayudar a los niños a descubrir a Dios como Padre, a Jesús como "el amigo fiel" y a María como "la Madre que siempre cuida con ternura". "Es clave enseñar a rezar para desplegar la confianza en Dios de misericordia", sostuvo.

Pobreza, pantallas y violencia
El prelado advirtió sobre el uso excesivo de dispositivos tecnológicos. Aunque reconoció sus posibilidades educativas y recreativas, señaló que el abuso puede afectar la salud, el desarrollo y la interacción social. Por eso, pidió establecer límites y favorecer "la comunicación cara a cara y el contacto con el entorno".

También llamó a respetar los tiempos de cada niño y evitar exigencias prematuras. "Permitirles ser niños, disfrutar de su inocencia y vivir cada momento es el mejor regalo que podemos ofrecerles", expresó.

Al referirse a las desigualdades, recordó que "la mitad de los menores de 18 años viven en hogares por debajo de la línea de pobreza", con consecuencias que profundizan las inequidades.

Finalmente, alertó sobre las distintas formas de violencia y explotación. "Poner drogas y armas en sus manos es un delito aberrante, así como la trata con fines de explotación sexual o laboral", afirmó.

"Cada gesto, palabra y acción cuenta. Cuidar a un niño es cuidar el futuro de toda la sociedad", concluyó.+