León XIV expresó su cercanía a las víctimas del terremoto en Indonesia

  • 17 de agosto, 2026
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
El pontífice aseguró su solidaridad espiritual con los afectados, pidió acompañar la tarea de rescate y animó a las autoridades a sostener la ayuda humanitaria. La Iglesia local, movilizada.

El papa León XIV manifestó su "profunda tristeza" por la devastación provocada por el terremoto de magnitud 7.7 que el sábado 15 de agosto sacudió la región de Nusa Tenggara Oriental, en Indonesia.

En un telegrama dirigido a monseñor Paulus Budi Kleden SVD, arzobispo de Ende, y firmado por el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin, el pontífice expresó "su espiritual solidaridad y cercanía a quienes sufren las consecuencias de esta calamidad", especialmente a las personas desplazadas y heridas.

Según el balance provisional, el sismo dejó 53 muertos, 135 heridos y unas 13.000 personas sin hogar. Más de 900 viviendas quedaron destruidas y otras 450 sufrieron daños. También resultaron inutilizables al menos 167 edificios públicos, entre ellos escuelas, centros de salud e iglesias.

Oración por las víctimas
León XIV animó a las autoridades eclesiásticas y civiles a continuar con su labor de "ayuda humanitaria" y aseguró sus oraciones por el personal de emergencias que participa en las tareas de rescate y recuperación.

Finalmente, encomendó a los fallecidos a la "amorosa misericordia de Dios omnipotente" e invocó "las divinas bendiciones de consuelo y fortaleza" para quienes atraviesan las consecuencias de la tragedia.

El terremoto afectó principalmente a la isla de Flores y fue seguido por numerosas réplicas. Horas después, otro movimiento de magnitud 6.9 se registró en la isla de Sumatra. Los miles de desplazados permanecen alojados en instalaciones provisionales.

La Iglesia en Indonesia se moviliza
El obispo de Ruteng, monseñor Siprianus Hormat, reconoció que el terremoto de magnitud 7.7 causó "un enorme sufrimiento", pero afirmó que "en la fragilidad podemos sentir la presencia de la gracia de Dios".

Mientras el número de fallecidos ascendió a 53 y unas 5.900 personas permanecen desplazadas, el obispo describió un escenario de "destrucción y ruinas, lágrimas y profundo dolor", aunque llamó a mantener la esperanza: "Dios traerá un nuevo amanecer en la oscuridad del terremoto".

La diócesis de Ruteng distribuyó ayuda de emergencia a través de las parroquias y habilitó tiendas de campaña para desplazados y pacientes evacuados. Ante las réplicas, el obispo pidió celebrar las misas al aire libre y en lugares seguros.

Cáritas Indonesia activó el nivel 3 de respuesta y estableció puestos de ayuda en las cuatro diócesis más afectadas: Ende, Maumere, Ruteng y Labuan Bajo. Los equipos evalúan daños y coordinan la distribución de suministros.

"Este desastre nos invita a actuar a través del amor y la solidaridad cristiana", expresó el director ejecutivo de Cáritas Indonesia, Fredy Rante Taruk, quien resumió la respuesta eclesial bajo la consigna: "Una Iglesia, una respuesta".

Iglesias dañadas
En la arquidiócesis de Ende, una iglesia se derrumbó y varias parroquias sufrieron daños. En Ruteng, más de 50 iglesias, incluida la catedral, resultaron afectadas. Cáritas también colabora con las autoridades y la Cruz Roja para distribuir agua potable, alimentos y kits de higiene.+