Neuquén: EDIPA celebró 40 años junto a las comunidades mapuches
- 19 de agosto, 2026
- Neuquén (AICA)
La misa fue presidida por monseñor Fernando Croxatto en Zapala, con ritos y lecturas en lengua originaria. El obispo destacó una trayectoria de acompañamiento, escucha y compromiso pastoral.
La comunidad diocesana de Neuquén celebró los 40 años del Equipo Diocesano de Pastoral Aborigen (EDIPA) con una misa presidida por su obispo, monseñor Fernando Croxatto, en la parroquia Don Bosco de Zapala.
La celebración se realizó el 17 de agosto y contó con la participación de comunidades mapuches. Durante la liturgia se incorporaron ritos y lecturas en lengua mapuche, como expresión de la identidad y la participación de los pueblos originarios.
"Es una alegría encontrarnos hoy en esta memoria agradecida", expresó monseñor Croxatto, al destacar "40 perseverantes años" de acompañamiento a las comunidades mapuches de la diócesis y también de otros lugares.
El obispo definió la tarea de EDIPA como una misión "profética de denuncia, de anuncio y también de acción", y destacó que su recorrido estuvo marcado por "luces y sombras, gozos y esperanzas".
"Siguen existiendo las mismas heridas"
Al recuperar documentos de las cuatro décadas de historia del equipo, monseñor Croxatto advirtió que algunos de los problemas que motivaron su creación todavía persisten.
"Seguimos repitiendo las mismas cosas de hace 40 años y, cuando digo seguimos repitiendo, digo seguimos cometiendo los mismos errores. Siguen existiendo las mismas heridas, siguen habiendo las mismas injusticias", afirmó.

En particular, mencionó las situaciones de postergación e indefinición que todavía afectan a comunidades de la provincia, entre ellas la de Villa La Angostura.
El prelado agradeció a quienes formaron parte de la historia de EDIPA y describió al equipo como "un espacio pastoral de comunión, de participación, de misión", además de "un espacio seguro, confiable, fraterno".
Una misión que continúa
Monseñor Croxatto llamó a profundizar el compromiso con las comunidades y el bien común, evitando permanecer en análisis abstractos frente a las situaciones de vulnerabilidad.
"Hay conflictos en los que no es justo permanecer neutrales", recordó, al citar al papa León XIV, al tiempo que apeló a la urgencia de "mirar los rostros, escuchar las historias, reconocer las heridas".
También pidió perdón por aquello que no pudo comprender o responder durante su ministerio y reconoció que la diócesis debe "seguir creciendo en la conciencia de acompañar esta realidad en muchas comunidades".
Para concluir, el obispo neuquino evocó palabras del papa Francisco sobre la presencia del Evangelio en la vida social: "Si la música del Evangelio deja de sonar en nuestras casas, en nuestras plazas, en los trabajos, en la política, en la economía, habremos apagado la melodía que nos desafiaba a luchar por la dignidad de todo hombre y mujer". Y afirmó: "Para nosotros ese manantial de dignidad humana y de fraternidad está en el Evangelio de Jesucristo".
Finalmente, encomendó la misión de EDIPA a la protección de María Auxiliadora y pidió que continúe ayudando a la Iglesia neuquina "para seguir siendo fieles en este tiempo a Jesús y a su reino en esta tarea, en esta misión que se nos encomienda".+