Colombia: Cáritas pide sostener la solidaridad tras el terremoto
- 21 de agosto, 2026
- Bogotá (Colombia) (AICA)
La Iglesia acompaña a más de 200.000 damnificados con ayuda humanitaria y apoyo espiritual, mientras reclama que la reconstrucción no quede relegada cuando pase la atención mediática.
Cáritas Colombia renovó su llamado a mantener la solidaridad con las víctimas del terremoto del 10 de agosto y advirtió que la ayuda "no se debe restringir sólo a estas primeras semanas", cuando disminuya la atención mediática sobre la emergencia.
El presidente de la entidad y obispo de Soacha, monseñor Juan Carlos Barreto Barreto, explicó que la Iglesia acompaña a más de 200.000 personas damnificadas mediante una red de asistencia que articula alimentos, refugio, medicamentos, apoyo psicológico y atención espiritual en las regiones más afectadas.
"Nos solidarizamos con este momento de sufrimiento", expresó el prelado, al referirse al sismo que dejó más de 300 fallecidos, miles de heridos y graves daños en viviendas, hospitales e instituciones educativas.
Una red de ayuda en 78 jurisdicciones
La respuesta de la Iglesia se coordina entre Cáritas Colombia, la Conferencia Episcopal Colombiana, las Cáritas diocesanas, autoridades nacionales y locales, organizaciones civiles y organismos internacionales de cooperación.
En el marco de la campaña "Con Colombia hasta el último rincón", se movilizan donaciones económicas y en especie para atender las necesidades más urgentes de las comunidades.

Monseñor Barreto destacó la importancia de trabajar de manera conjunta con el Estado y la sociedad civil. "Como Iglesia podamos articularnos, pero que también estemos unidos a los esfuerzos de la sociedad civil y del Estado", afirmó.
La red incluye además a la Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia, el Banco de Alimentos de Bogotá y las 78 jurisdicciones eclesiásticas del país, que mantienen contacto permanente con las comunidades afectadas y promueven jornadas de oración y campañas solidarias.
La reconstrucción exigirá un compromiso sostenido
En esta primera etapa, la prioridad es garantizar alimentación, carpas, colchones, medicamentos y espacios seguros para quienes permanecen fuera de sus hogares. Paralelamente, la Pastoral de la Salud habilitó una línea de acompañamiento psicológico para asistir a quienes atraviesan el impacto emocional de la tragedia.
Sin embargo, el presidente de Cáritas Colombia insistió en que el desafío apenas comienza. "Estas primeras semanas a veces tienen el foco mediático", señaló, al advertir que luego será necesario reconstruir escuelas, universidades, hospitales, viviendas, parroquias y templos dañados.
"Tenemos que perseverar en este compromiso de ayuda que se tiene que sostener en el tiempo", subrayó.
Los primeros auxilios espirituales
Junto con la asistencia humanitaria, la Iglesia puso en marcha una misión de acompañamiento pastoral para atender el sufrimiento espiritual de los damnificados.
Desde el 19 de agosto, la arquidiócesis de Bogotá envió 80 sacerdotes a Pereira, Cali, Palmira, Cartago, Buga y Buenaventura para brindar primeros auxilios espirituales, una iniciativa que monseñor Barreto consideró "también muy importante" para acompañar a quienes enfrentan el duelo, la incertidumbre y la pérdida de sus hogares.+