La Unión de los Polacos en la Argentina celebró 100 años
- 25 de agosto, 2026
- Buenos Aires (AICA)
El obispo de Esquel, monseñor José Slaby C.Ss.R, presidió una misa por el centenario de la Unión de los Polacos en la República Argentina en la iglesia polaca de Guadalupe, en el barrio de Palermo.
La Unión de los Polacos en la República Argentina (UPRA) celebró su centenario con una misa de acción de gracias que presidió el obispo de Esquel, monseñor José Slaby CSsR, el domingo 23 de agosto en la iglesia polaca de Nuestra Señora de Guadalupe, Mansilla 3847, en el barrio porteño de Palermo.
Una numerosa concurrencia llenó ese histórico templo para participar de la Eucaristía y recibió la bienvenida del padre Jerzy Faliszek SVD, rector del templo, quien fue por muchos años director de Obras Misionales Pontificias en la Argentina.
En la homilía, el padre Jerzy Twarog OFM, de la misión franciscana en Martín Coronado, destacó cómo generaciones de polacos nacidos en la Argentina aprendieron las tradiciones de sus padres y abuelos, en vínculo con esta iglesia polaca de la calle Mansilla, y sus familias dan testimonio de buenos cristianos en su vida cotidiana.
El padre Twarog estimó enorme la contribución de los polacos, en la agricultura, la industria, y también la pastoral. Construyeron más de 500 iglesias y capillas, escuelas, centros de promoción humana y cristiana en todo el territorio argentino. "Innumerables calles con el nombre de la República de Polonia. Más de 500 huellas visibles en toda la Argentina con el nombre de san Juan Pablo II - Papa, uno de los más grandes polacos de la historia". Recordó que esos connacionales y sus descendientes llevaban, en imágenes y en sus corazones, a la Virgen de Czestochowa, patrona de su país. Les deseó que permanezcan firmes en la fe en Dios de sus padres y abuelos.
Al terminar la misa -que también concelebró el padre Olaf Bochnak OFM-, el obispo presidió un canto ante la imagen de la Virgen de Czestochowa, en una capilla lateral.

Luego, hubo un desfile caminando por las veredas hasta Dom Polski, la casa de la UPRA, en la calle Jorge Luis Borges 2076, también en Palermo. Había jóvenes scouts y algunos hombres y mujeres con trajes típicos de Polonia. Participaron personas de otros puntos del país, y hasta del exterior.
En la cuadra de la casona que es sede de la UPRA desde 1950, se realizó un festival artístico en un estrado levantado en la calle. Hubo coros y bailes tradicionales, de niños y grandes, y comidas típicas en stands a los costados.
El jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri, hizo llegar una felicitación personal a la UPRA, que "desde su creación fue el punto de encuentro para quienes llegaron a nuestro país y sus familias, manteniendo vivas sus costumbres, su idioma y el vínculo con sus raíces". Dijo que la comunidad polaca con sus tradiciones y su trabajo contribuyó a enriquecer la identidad porteña.
Janusz Bien, de la Universidad Católica Juan Pablo II de Lublin, recordó que esa casa de estudios en 2007 comenzó una colaboración con la UPRA y la Universidad del Salvador, y valoró el estudio de la tradición y la fe.
El jefe de la misión diplomática de Polonia -es embajador acordado, con próxima entrega formal de credenciales-, Jan Stanislaw Ciechanowski, destacó los esfuerzos de tantas generaciones que mantuvieron el espíritu, los valores, la fe -que es universal pero también polaca, dijo, y es como un faro en tiempos difíciles-, el idioma, donde fue posible. Hizo notar que no hubo ningún momento en este país en que se rechazara a los polacos.
El presidente de UPRA, ingeniero Witold Kopytynski, hizo el saludo cumpleañero "Stolat" y dijo que 100 años es decir tiempo, pero también continuidad. "Nuestros cien años son memoria y testimonio. Son transmisión y legado", dijo. Señaló que la distancia geográfica nunca significó una distancia espiritual. "Ser polaco en la Argentina nunca significó elegir entre Polonia y la Argentina. Significó aprender a servir, amar y construir en ambas".
Recordó a Chopin, así como las visitas de san Juan Pablo II y del presidente Lech Walesa a nuestro país. "Ponemos nuestro futuro encomendándonos a la Santísima Virgen: a la Virgen de Luján, que nos recibió en esta tierra, y a la Virgen de Czestochowa, Reina y Madre de Polonia, que durante siglos acompañó a nuestra nación".

La señora Alicia Falkowska leyó una felicitación del presidente de Polonia, Karol Nawrocki. En su mensaje reconoció a cientos de miles de polacos que vincularon sus vidas con la Argentina, mencionando a soldados que lucharon por su independencia, al empresario yerbatero Jan Szychowski, a los escritores Witold Gombrowicz y Florian Czarnyszevich. Recordó que dirigentes de la UPRA declararon su oposición en 1949 "al sistema de Yalta impuesto por la fuerza a nuestra nación" y subrayaron que "el destino de la nación polaca pesa sobre la conciencia y el honor del mundo". Agradeció su fidelidad, el amor a la libertad y la solidaridad.
"Como presidente de la República, quiero asegurarles que Polonia recuerda a sus compatriotas, independientemente de cuántos kilómetros los separen de la patria" y deseó que este aniversario los llene de nueva energía y magníficos proyectos para preservar el legado polaco en la Argentina.+ (Jorge Rouillon)