La diócesis de Concordia recordó a su primer obispo a 50 años de su Pascua
- 25 de agosto, 2026
- Concordia (Entre Ríos) (AICA)
Monseñor Ricardo Rosch fue el primer pastor diocesano de esa comunidad. La misa se celebró en la catedral San Antonio y fue presidida por el obispo, Mons. Gustavo Zurbriggen.
Con una misa en la catedral San Antonio de Padua, la diócesis de Concordia conmemoró este 21 de agosto el 50º aniversario de la Pascua de su primer obispo, monseñor Ricardo Rösch. La Eucaristía fue presidida por el obispo diocesano, monseñor Gustavo Zurbriggen, y concelebrada por el obispo emérito, monseñor Luis Collazuol, junto con sacerdotes de la ciudad. Entre ellos estuvo el presbítero Hugo Rougier, quien fue ordenado sacerdote por monseñor Rösch.
La homilía estuvo a cargo de monseñor Collazuol, quien vinculó la figura de monseñor Rösch con el testimonio del apóstol San Pablo, destacando en ambos la audacia para anunciar el Evangelio, el espíritu misionero y un profundo corazón de pastor.
Asimismo, el obispo emérito destacó que quienes conocieron al primer pastor diocesano reconocieron en él "un corazón abierto a todos" y lo describieron como "un hombre de fe, de humildad, de amistad y de corazón abierto". También subrayó la unidad entre su fe, su espiritualidad y las obras que impulsó al servicio de la comunidad.

Monseñor Collazul recordó que el lema episcopal de monseñor Rösch: "Lejos de mí gloriarme sino en la Cruz", sintetizó su espiritualidad y su entrega pastoral. Señaló que para él la Cruz de Cristo no representaba derrota, sino "la fuente inagotable de salvación, de vida y de resurrección".
Durante su ministerio, monseñor Rösch acompañó el crecimiento de la joven diócesis de Concordia, creada en 1961, y participó como padre conciliar en el Concilio Vaticano II. A su regreso impulsó un renovado espíritu pastoral, promoviendo la vida de las comunidades, la formación del laicado, la creación del seminario menor y distintas obras educativas y de caridad. Entre sus iniciativas se destacaron el Instituto Profesorado Concordia, el Bachillerato Humanista Moderno, el Instituto San Jaime y el Hogar Escuela Juan XXIII, destinado especialmente a niños de sectores vulnerables.
A 50 años de su Pascua, la comunidad diocesana recordó así el testimonio de quien fue su primer pastor y agradeció un legado que, según destacó monseñor Collazuol, continuó invitando a mantener "el corazón abierto, la mirada puesta en la Cruz y las manos dispuestas al servicio de los hermanos".+