Viene el papa León XIV a la Argentina: todo el país es sede

  • 4 de septiembre, 2026
  • Buenos Aires (AICA)
La religiosa Silvia Somaré reflexiona sobre el sentido espiritual de la visita y sostiene que, aunque tenga lugares concretos para los encuentros, alcanzará a cada comunidad y corazón argentino.

Ante la próxima llegada del papa León XIV a la Argentina, la hermana Silvia Somaré ECJ propone mirar más allá de las ciudades que integrarán el itinerario y comprender la visita como un acontecimiento que involucra a todo el país.

En su reflexión, invita a preparar el corazón para recibir al sucesor de Pedro desde la fraternidad, la misericordia y el compromiso con los más vulnerables.

Texto de la reflexión
Lo deseábamos, lo vislumbrábamos, lo queríamos. Lo deseaba, lo vislumbraba, lo quería. El Espíritu Santo, gran generador y constructor de sueños hizo posible lo que los argentinos y el papa León XIV deseábamos, vislumbrábamos y queríamos. 

Nuestra Patria es muy grande y cada corazón argentino sueña con abrazarse a nuestro Pastor. Es Pedro, es el vicario de Cristo quien tendrá por suelo y por cielo a la Argentina durante 4 días. ¡Cuánta alegría! Andará por nuestras calles, mirará nuestros rostros, oirá nuestras voces y nuestros aplausos, celebrará junto a nosotros, recibirá nuestro cariño, y acogerá nuestros dolores y esperanzas con corazón de Padre.

Físicamente estará en Córdoba, Buenos Aires y Luján, esas serán las sedes geográficas pero todo el país es sede. León XIV viene a Argentina y cuando celebre la eucaristía todos, todos, todos los argentinos estaremos en comunión con él, cuando visite Luján la buena madre le presentará todos nuestros rostros y León se llevará el de Ella que tanto sabe de nuestro peregrinar como discípulos de Jesús.

Al compartir personalmente con nuestros pastores, con los laicos delegados de cada región pastoral, con los religiosos que representarán a sus hermanos, con delegados de movimientos, todos estaremos allí. No viene solo para ellos, viene a visitarnos a los argentinos.

Todo el país será sede porque durante esos días León tendrá en sus pensamientos, en sus oraciones, en su sentir, en sus palabras, en sus celebraciones a nuestra patria, la patria de su querido Papa Francisco. Se hará el regalo de estar en la tierra de quien lo pastoreó para ser hoy Pastor de todos.

No es verdad que León viene solo a Córdoba, Buenos Aires y Luján. El sucesor de Pedro pondrá su casa, su ministerio, su corazón en todo el país y nosotros como buenos hospederos lo recibiremos desde donde nos toque estar con un corazón fraterno, Porque hay una condición para recibirlo, para ser sede: sentirnos y vivir como hermanos en Cristo e Hijos de María. Esa predisposición convertirá mi corazón en sede de la visita del Papa; puedo estar a su lado pero si no vivo el mandamiento del amor cada día, si no pongo a mis hermanos marginados antes que todos, sino no me conmueve el Evangelio, sólo estaré cerca, pero no seré sede de su visita.

¡Bienvenido Padre León XIV! Todos, todos, todos los compatriotas de Francisco deseamos tener un corazón lleno de ternura y misericordia para recibirte porque lo que deseábamos, vislumbrábamos y queríamos se cumplirá en vos y en nosotros.+