De Pío XII a León XIV: la historia de un cáliz centenario

  • 4 de septiembre, 2026
  • Buenos Aires (AICA)
Realizado para el Congreso Eucarístico Internacional de 1934, el cáliz fue utilizado por Juan Pablo II y por los cardenales Eugenio Pacelli y Jorge Bergoglio antes de ser proclamados pontífices.

Cuando el papa León XIV celebre la misa en Buenos Aires durante su visita apostólica a la Argentina, utilizará una pieza cargada de historia y simbolismo para la Iglesia del país: el cáliz confeccionado especialmente para el XXXII Congreso Eucarístico Internacional de 1934, celebrado en la capital argentina.

A lo largo de casi un siglo, este cáliz acompañó algunos de los momentos más importantes de la historia eclesial argentina y pasó por las manos de quienes luego se convertirían en pontífices.

Fue utilizado por el cardenal Eugenio Pacelli -legado pontificio del Congreso Eucarístico de 1934 y futuro papa Pío XII-; por san Juan Pablo II durante sus dos visitas a la Argentina, en 1982 y 1987; y por el entonces cardenal Jorge Bergoglio SJ, años antes de ser elegido como el papa Francisco. Ahora será León XIV quien vuelva a elevarlo durante la celebración eucarística.

Tras el Congreso Eucarístico Internacional de 1934, el cáliz permaneció ligado a la vida litúrgica de la Iglesia porteña. Conservado durante décadas por la Archicofradía del Santísimo Sacramento de la Iglesia Catedral, fue cuidadosamente preservado y reservado para las celebraciones más significativas de la arquidiócesis.

Una joya nacida para el Congreso Eucarístico de 1934
En declaraciones a AICA, el rector de la catedral metropolitana de Buenos Aires, presbítero Alejandro Russo, explicó que la pieza fue especialmente realizada para las celebraciones del Congreso Eucarístico Internacional celebrado en Buenos Aires.

"Este cáliz fue confeccionado para las celebraciones del Congreso Eucarístico Internacional de 1934 en Buenos Aires. Lo usó tanto en la misa de apertura como en la misa de clausura el cardenal Pacelli, legado papal para el Congreso, que pocos años después sería el papa Pío XII", señaló.

Descripción técnica y artística
Además de su valor histórico, el cáliz destaca por su riqueza artística y patrimonial. Se trata de una pieza neobarroca de tipo pontifical, realizada en plata fundida, calada y cincelada, con importantes aplicaciones de oro y piedras preciosas.

La ornamentación está marcada por la profusión de detalles propios del barroco, con espigas de trigo, racimos de uva y abundantes motivos eucarísticos. En el astil sobresalen querubines, mascarones y piedras de topacio y lapislázuli, mientras que sobre una de las gemas principales aparece grabada la palabra "PAX" (Paz), un detalle especialmente significativo para la celebración que presidirá León XIV.

El cáliz presenta además las imágenes de san Pedro, san Pablo y san Juan Evangelista, junto al escudo del papa Pío XI y del entonces arzobispo de Buenos Aires, cardenal Santiago Copello. La pieza se completa con esmaltes azules, perlas y otras piedras ornamentales que resaltan el trabajo de los orfebres Pallarols, autores de esta obra creada especialmente para el Congreso Eucarístico Internacional de 1934.

Por otro lado, el padre Russo destacó además el origen profundamente eclesial del cáliz. "Fue construido con oro, plata y piedras preciosas donadas por las familias de Buenos Aires como homenaje a Cristo Eucarístico y como expresión de adhesión al Santo Padre", afirmó. Ese carácter comunitario convierte a la pieza en un verdadero testimonio de la fe de generaciones de católicos argentinos.

Del futuro Pío XII al futuro Francisco
Uno de los aspectos más llamativos de la historia del cáliz es que fue utilizado por dos cardenales que posteriormente llegarían al pontificado.

"Podríamos decir que lo usaron dos papas en potencia: el cardenal Pacelli y el cardenal Bergoglio", comentó el padre Russo.

A ellos se suman dos pontífices ya reinantes. "También lo usaron el papa Pío XII, san Juan Pablo II en sus dos visitas a la Argentina y ahora lo utilizará el papa León", agregó.

La pieza fue además empleada por distintos arzobispos de Buenos Aires, entre ellos Santiago Copello, Fermín Lafitte, Antonio Caggiano, Juan Carlos Aramburu, Antonio Quarracino, Bergoglio y Mario Poli.

Una pieza reservada para ocasiones excepcionales
Actualmente, el cáliz se conserva bajo estrictas medidas de seguridad. "Se conserva en el tesoro de la catedral y se utiliza solamente para ocasiones muy particulares", explicó el rector de la catedral.

Por esa razón, su presencia en la misa que celebrará León XIV constituye un gesto cargado de memoria eclesial.

Después de haber acompañado al futuro Pío XII durante el Congreso Eucarístico Internacional de 1934, de haber estado en las celebraciones presididas por san Juan Pablo II y de haber sido utilizado por el futuro papa Francisco, el histórico cáliz volverá a ocupar un lugar central en una celebración papal en suelo argentino.+