El diplomado Misioneros del Cuidado concluyó con un llamado al compromiso
- 4 de septiembre, 2026
- Villa Allende (Córdoba) (AICA)
La primera cohorte destacó la formación recibida para prevenir abusos, acompañar a las víctimas y promover comunidades eclesiales más seguras y fraternas. Organizó Confar y CEFYT.
Los participantes de la primera cohorte del diplomado Misioneros del Cuidado difundieron un mensaje final en el que renovaron su compromiso de promover ambientes eclesiales de cuidado, escucha y prevención de los abusos, inspirados en el llamado del papa León XIV a proteger la dignidad humana.
La cohorte estuvo integrada por laicos y laicas, religiosos, religiosas y sacerdotes de diversas congregaciones, obras e instituciones pastorales, quienes compartieron un proceso de formación orientado a profundizar en la realidad de las personas vulneradas por abusos cometidos en el ámbito eclesial.
Durante el recorrido formativo abordaron fundamentos antropológicos, vínculos saludables, distintos tipos de abusos y factores de riesgo, así como herramientas para la prevención en la formación inicial y en la vida cotidiana de las comunidades. También destacaron la importancia del marco jurídico para favorecer el esclarecimiento de la verdad, el restablecimiento de la justicia y la reparación de los daños.
Inspirados por León XIV y Francisco
En el documento, los participantes afirmaron que asumen su misión impulsados por las palabras de la encíclica Magnifica humanitas, en la que León XIV sostiene que "cada generación recibe como herramienta la tarea de dar forma a su propio tiempo", promoviendo la dignidad de la persona, la justicia y la fraternidad.
Asimismo, expresaron su deseo de ayudar a que las comunidades eclesiales sean "tiendas de campaña para todos los heridos del mundo", retomando una imagen propuesta por el papa Francisco.
Finalmente, agradecieron a la Confederación Argentina de Religiosos (Confar) y al Centro de Formación y Teología para la Vida Consagrada (CEFYT) por haber impulsado este espacio de formación intercongregacional y de diversidad carismática, que les permitió compartir experiencias y fortalecer el trabajo conjunto.
El mensaje concluye con una oración a María, "Madre de la escucha", para que esta experiencia dé frutos en los distintos ámbitos pastorales y contribuya a construir comunidades marcadas por el cuidado, la misericordia y la escucha. +