Recordaron a Germán Orduna en su centenario
- 7 de septiembre, 2026
- Buenos Aires (AICA)
La Facultad de Filosofía y Letras de la UCA y el Iibicrit-Conicet organizaron las Jornadas Internacionales "Literatura Española y Crítica Textual" en homenaje al filólogo e hispanista argentino.
En homenaje a Germán Orduna -destacado filólogo, hispanista, profesor de Literatura Española Medieval en la Universidad de Buenos Aires (UBA) hasta su muerte en 1999-, en el año centenario de su nacimiento, se realizaron en la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA) las Jornadas Internacionales "Literatura Española y Crítica Textual".
Organizó el homenaje esa casa de estudios junto con el Instituto de Investigaciones Bibliográficas y Crítica Textual (Iibicrit), que Orduna fundó y dirigió dentro del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).
Trece disertantes del país y del exterior expusieron trabajos a partir de sus escritos y trayectoria; cuatro de ellos por conexión virtual. Los doctores José Manuel Lucía Megías (de la Universidad Complutense de Madrid) y Carlos Alvar (de la Universidad de Alcalá) se centraron en la profunda valoración que el profesor Orduna realizó del Cantar de mio Cid.
En la apertura de las jornadas, trazaron una semblanza breve pero expresiva de sus valiosos méritos la directora del Iibicrit-Conicet, María Mercedes Rodríguez Temperley, y el decano de Filosofía y Letras de la UCA, Javier Roberto González.
Este último dio también una conferencia sobre "Dos modelos de vidas de santos en Gonzalo de Berceo" y al cerrar las jornadas dijo que estas permitieron calibrar hasta qué punto Orduna, en sus escritos sobre el Cid y otros temas, abrió caminos de fecundación recíproca entre la tradición filológica y la teoría literaria contemporánea. Y señaló que en manos de un gran maestro como Orduna la tradición no es algo cerrado o inconmovible, sino un tesoro que suscita apertura y proyección a lo nuevo.
Texto y contexto, rumor y fake news
A su vez, Leonardo Funes (de la UBA y del IIbicrit Conicet) lo conceptuó como uno de los mejores filólogos que surgió en el país y señaló su atención al texto y a su relación con el contexto histórico y cultural. Destacó también el tesón en sus proyectos del arquitecto Martín Orduna, allí presente, que se movilizó para impulsar estas jornadas y a quien consideró digno sucesor de su padre, Germán, quien llevó adelante su trayectoria investigativa y la dirección de la revista Incipit afrontando con confianza serias dificultades, superándolas.
La doctora Sofía Carrizo Rueda (UCA/Conicet) se refirió a tres niñas en el poema del Cid; hizo notar cómo a una de ellas, pese a su corta edad y la época, le hacen caso hombres mayores y armados, a quienes ella comunica que no pueden entrar a un lugar. Aunque Carrizo Rueda no fue alumna de Orduna (ella estudió en la UCA y él era profesor en la UBA), aprendió escuchándolo en conferencias, en conversaciones y lecciones de vida. "Y sigo aprendiendo de él a través de su bibliografía".
La doctora Érica Janin (UBA/Iibicrit-Conicet) introdujo un original enfoque al relacionar escritos medievales con temas actuales como las fake news y el rumor en las redes sociales como modo de manipulación. Su ponencia se tituló: "Me lo dijo un pajarito: relevancia de la opinión pública en algunos enxiemplos de don Juan Manuel".
"Un buscador de Dios"
En medio de las Jornadas, fue concelebrada una misa en la capilla de la UCA, que presidió el vicerrector de Formación Integral, presbítero Gustavo Boquin.
En la homilía, el padre Guillermo Carmona dijo que "el filólogo busca la palabra verdadera. Ante un texto que ha atravesado siglos, que ha sido copiado, transmitido, modificado y, a veces, deformado, el investigador procura distinguir, con paciencia y rigor, qué es auténtico y qué no lo es. Busca reconstruir el texto. Busca escuchar aquello que realmente quiso decir el autor. Busca la verdad".
"Hay palabras que hemos dicho y que nos gustaría retirar -añadió después-. Hay capítulos que todavía no comprendemos. Pero hay Alguien que conoce el texto entero. Lo llamamos Dios. Él conoce nuestra historia mejor que nosotros mismos. Conoce lo que fuimos, lo que somos y aquello que todavía podemos llegar a ser. Y no solamente lo conoce: lo conoce con amor y misericordia".
"Germán fue un buscador no sólo de palabras y textos, sino también un buscador de Dios. No se conformaba con lo superficial de la fe, sino que buscaba lo profundo, aquello que se adquiere en el silencio, en la meditación y en la adoración al Santísimo Sacramento, como solía hacerlo junto con su querida esposa".
Recordó una expresión de Germán Orduna, en un escrito personal: "Esté donde esté, estaré adorando al Santísimo". El padre Carmona lo comentó: "Un hermoso programa de vida. Esté donde esté. En la universidad o en la casa. Entre libros o en el silencio. En el trabajo o en el descanso. En la actividad o en la soledad. Estar siempre orientado hacia Él".
Aunque no se mencionó allí, puede informarse que se ha presentado en el arzobispado de Buenos Aires el archivo para la apertura de la causa de beatificación de Germán Orduna, para la cual ha sido aceptado el postulador, padre Eduardo Aguirre, de los Padres de Schoenstatt (actor de la causa,) y la vicepostuladora, hermana Isabel Tejada, de las Hermanas de María de Schoenstattt.+ (Jorge Rouillon)