Avellaneda-Lanús peregrinó a Luján en el marco de su jubileo
- 8 de septiembre, 2026
- Luján (Buenos Aires) (AICA)
La tradicional peregrinación tuvo un significado especial al enmarcarse en el jubileo por los 25 años de la integración de Avellaneda y Lanús y los 65 años de la creación de la diócesis.
La diócesis de Avellaneda-Lanús realizó el sábado 5 de septiembre su tradicional peregrinación al santuario de Nuestra Señora de Luján, en una jornada marcada por la oración, el encuentro y la acción de gracias. Este año la convocatoria tuvo un significado particular al celebrarse en el marco del jubileo diocesano que conmemora los 25 años de la integración de Avellaneda y Lanús y los 65 años de la creación de la diócesis.
Desde las primeras horas de la mañana, numerosas comunidades llegaron hasta la Basílica Nacional para participar de una de las expresiones de fe más importantes de la Iglesia diocesana. La Eucaristía fue presidida por el obispo de Avellaneda-Lanús, monseñor Marcelo Margni, y concelebrada por gran parte del presbiterio, junto con diáconos permanentes, religiosos, religiosas y servidores.
Renovando la alianza, caminamos juntos
La celebración estuvo animada por el Coro Diocesano, que interpretó el himno compuesto por el cantautor Daniel Poli para los 25 años de la integración diocesana. Antes del inicio de la misa también se reconoció al diácono permanente Roberto Bande, el más antiguo de la diócesis, al cumplirse 29 años de su ordenación.
Al comenzar la celebración, monseñor Margni saludó especialmente a la diócesis de Santa Rosa y a su obispo, monseñor Luis Martín, quienes también peregrinaban ese día a la casa de la Virgen, y agradeció la acogida de la arquidiócesis de Mercedes-Luján y de los servidores del santuario.
En su homilía, el obispo invitó a contemplar a María al pie de la cruz y a poner bajo su protección la vida de las familias, las comunidades y toda la diócesis.
Asimismo, retomó el lema jubilar "Renovando la alianza, caminamos juntos", destacando la necesidad de renovar cada día el vínculo personal y comunitario con el Señor.
"La alianza no es solamente la alianza de la diócesis con su historia. Es también la alianza de cada uno de nosotros con Jesús", expresó.
Acción de gracias por la salud recuperada
Uno de los momentos más emotivos de la celebración estuvo vinculado al testimonio personal del obispo, quien se refirió a la intervención cardíaca a la que fue sometido meses atrás.
En ese contexto, agradeció las numerosas muestras de cercanía y las oraciones recibidas durante su recuperación. Al recordar las palabras que recibió al obtener el alta médica, compartió con los peregrinos una frase que provocó un cálido aplauso de la asamblea: "Dígale a su gente que los ruegos han sido escuchados. Los resultados son inmejorables".
"Me siento lleno de salud y de ganas, y creo que mucho tiene que ver con la oración de todos ustedes", afirmó con gratitud.
Una jornada de fe y fraternidad
Tras la comunión, mientras una imagen peregrina recorría la Basílica, el presbítero Juan Carlos Jaudoszyn ofreció una meditación mariana.
Antes de concluir la celebración, monseñor Margni encomendó la diócesis a la intercesión del cardenal beato Eduardo Pironio, al renovar el camino jubilar de una Iglesia particular llamada a seguir creciendo en comunión y misión.
La organización de la peregrinación estuvo a cargo este año del Decanato Avellaneda Norte, mientras que la preparación de la edición 2027 fue confiada al Decanato Avellaneda Sur.
Finalizada la misa, los peregrinos compartieron el almuerzo en distintos espacios recreativos de Luján. Monseñor Margni permaneció luego en el santuario saludando y bendiciendo personalmente a los fieles, poniendo así el broche final a una jornada marcada por la fe, la memoria agradecida y la esperanza renovada.+