Las Hermanas de María de Schoenstatt celebraron cien años de misión

  • 14 de septiembre, 2026
  • Florencio Varela (Buenos Aires) (AICA)
Más de 5.000 personas participaron en Nuevo Schoenstatt de la fiesta jubilar por el centenario del Instituto Secular. La celebración reunió a familias, jóvenes y miembros de Sudamérica.

Las Hermanas de María de Schoenstatt celebraron los días 12 y 13 de septiembre los 100 años de su fundación con una multitudinaria fiesta jubilar realizada en Nuevo Schoenstatt, en la localidad bonaerense Florencio Varela, donde se encuentra el santuario central de la Provincia Nazaret y la sede de la Casa Provincial.

Más de 5.000 personas participaron de las celebraciones, que reunieron a familias, jóvenes, colaboradores y miembros del Movimiento de Schoenstatt en torno al lema "María, Luz de nuestra esperanza", elegido para este año jubilar.

La conmemoración permitió recorrer la historia, la espiritualidad y la misión de una comunidad que, desde hace un siglo, desarrolla su apostolado en distintos ámbitos de la vida eclesial y social, especialmente en los campos de la educación, la salud, la promoción humana y el acompañamiento de familias y jóvenes.

Un siglo al servicio de la Iglesia
Durante la apertura de los festejos, la superiora de la Provincia Nazaret, hermana Cecilia María, destacó la gratitud por la vocación recibida y por la herencia espiritual del fundador del Movimiento de Schoenstatt, el padre José Kentenich.

"Volvemos la mirada a María para evangelizar desde la raíz, para que el Evangelio se haga más carne y más corazón en nuestra cultura", expresó, al tiempo que recordó la confianza depositada por Kentenich en las Hermanas de María y su misión al servicio de la Iglesia.

La celebración incluyó espacios dedicados a recordar el camino recorrido por la comunidad y a mostrar la vigencia de su carisma después de cien años de presencia apostólica.

Historia, misión y encuentro
A lo largo del fin de semana se desarrollaron exposiciones, talleres, espacios de diálogo y propuestas culturales que permitieron conocer distintas obras impulsadas por las Hermanas de María.

Entre ellas se destacaron iniciativas vinculadas con la salud y el cuidado integral de las personas, como el Sanatorio Mater Dei, proyectos educativos y experiencias de acompañamiento vocacional y promoción humana.

También hubo representaciones artísticas, una procesión mariana, momentos de oración y actividades destinadas a compartir la vida y la experiencia de las distintas generaciones de Hermanas presentes en la Provincia Nazaret, que reúne a las comunidades de Argentina, Uruguay y Paraguay.

Celebraciones litúrgicas
La fiesta jubilar estuvo acompañada por celebraciones eucarísticas presididas por diversos obispos.

La misa del sábado fue presidida por el obispo de Quilmes, monseñor Carlos Tissera, quien destacó la presencia de las hermanas como signo de la cercanía de Dios y de la acción de María en medio del pueblo.

La Eucaristía de clausura, el domingo, fue presidida por el obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Alejandro Giorgi, quien subrayó el servicio prestado durante estos cien años en la educación, la salud, la acción social y la vida de la Iglesia.

Asimismo, afirmó que la misión de las Hermanas consiste en ser presencia de María en el mundo y recordó que esa vocación encuentra hoy una expresión concreta en valores como la cercanía, la compasión, la ternura y la construcción de la paz.

Un centenario con proyección internacional
La celebración realizada en Nuevo Schoenstatt forma parte del Jubileo del Centenario que las Hermanas de María viven durante todo 2026 en distintos países.

La fecha central tendrá lugar el próximo 1 de octubre en Schoenstatt, Alemania, al cumplirse cien años de la fundación oficial del Instituto Secular por el padre José Kentenich en 1926.

Actualmente, la comunidad cuenta con más de 1.600 hermanas presentes en los cinco continentes. En la Provincia Nazaret, integrada por Argentina, Uruguay y Paraguay, más de un centenar de religiosas desarrollan iniciativas pastorales, educativas, sanitarias y sociales inspiradas en la espiritualidad mariana y en la Alianza de Amor con María.

La celebración del centenario constituyó así una oportunidad para dar gracias por el camino recorrido, recordar a las generaciones que hicieron posible esta obra y renovar el compromiso de seguir sirviendo a la Iglesia y a la sociedad desde el carisma de Schoenstatt.+