Mons. Colombo: 'En materia de salvación, Dios no mide su gracia para rescatarnos'
- 20 de septiembre, 2026
- Mendoza (AICA)
En la iglesia de la Merced de Mendoza, el arzobispo invitó a descubrir que "todo es gracia" y pidió rezar por los jóvenes y por las comunidades que celebrarán la fiesta de la Virgen de la Merced.
El arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Colombo, afirmó que "en materia de salvación, Dios no mide su gracia para rescatarnos" y animó a vivir desde la lógica del amor desbordante de Dios, al presidir la misa dominical en la iglesia de la Merced.
Al reflexionar sobre la parábola de los trabajadores de la viña, explicó que el Evangelio no habla de una justicia meramente humana, sino de la gracia con la que Dios llama a cada persona en todo momento de la vida.
Al comentar la primera lectura del profeta Isaías, el prelado destacó dos expresiones: "Busquen a Dios porque se deja encontrar" y "Los caminos del Señor no son los de ustedes".
El arzobispo mendocino señaló que muchas veces los criterios humanos resultan insuficientes para comprender la acción de Dios, porque "la lógica del amor de Dios es el desborde".
"Dios nos ama y no es una lógica, sino una locura de Dios por el hombre a quien creó", expresó.
"Todo es gracia, todo es don"
Monseñor Colombo sostuvo que la iniciativa de Dios es permanente y que el Señor sale continuamente al encuentro de quienes aún no han sido llamados.
"Todo es gracia, todo es don y nuestra vida está llamada a ser respuesta desde nuestro pequeño amor humano", afirmó.
También invitó a preguntarse cómo acercar el Evangelio a quienes todavía no conocen esa llamada de Dios y exhortó a dejarse habitar por su amor.
Oración por los jóvenes y la Virgen de la Merced
Al finalizar la homilía, el arzobispo recordó la celebración de la Semana de la Juventud y pidió rezar por los jóvenes, "tan desafiados y exigidos por estos tiempos difíciles", para que descubran "la belleza de la vida" y se comprometan con el amor de Dios.
Asimismo, en vísperas de la fiesta de la Virgen de la Merced, el 24 de septiembre, encomendó a las comunidades que llevan su patrocinio y dio gracias por el testimonio de María, "que nos habla precisamente de la merced, de la gracia, del amor de Dios que se derrama en nuestros corazones".+