Mons. Canecin: 'Como san Francisco, dejarnos transformar por el Dios vivo'

  • 6 de octubre, 2026
  • Goya (Corrientes) (AICA)
El obispo de Goya destacó que el santo recuerda que Dios puede hacer grandes cosas cuando una persona se anima a decirle "sí" e invitó a que ser "instrumentos de paz" para los demás.

En el día de san Francisco de Asís, el obispo de Goya, monseñor Adolfo Canecín, acompañó a una pequeña comunidad de la ciudad de Esquina que celebró con fe y alegría a su santo patrono.  

Durante la homilía, el prelado invitó a contemplar la vida del santo a la luz de la canción "Si osáramos" y, animó a poner "nuestra confianza en Dios y a descubrir todo aquello que él puede realizar en nuestra vida".

En las vísperas estuvo en el último día de novena en una capilla de la zona sur de la ciudad de Goya, donde veneró las reliquias de primer grado del fundador de los frailes franciscanos.

"Dejarse conducir por Dios"
Monseñor Canecín destacó que san Francisco "se animó a confiar, se animó a dejarse conducir por Dios, aun reconociendo sus propias fragilidades y limitaciones, y allí está una de las grandes enseñanzas de su vida. Dios confía en nosotros aun en medio de nuestras fragilidades".

"Dios nos invita también a aprender a confiar en nosotros mismos, en los dones recibidos y en las capacidades que él sembró en nuestra vida" subrayó.

El pastor diocesano alentó a "experimentar la presencia del Dios vivo y animarnos a confiar". "Cuando confiamos en Dios, podemos convertirnos en testigos de sus maravillas, como lo fue san Francisco", dijo monseñor Canecin, quien profundizó en la oración franciscana "Señor, haz de mí un instrumento de tu paz". 


El obispo invitó a que "cada uno de nosotros pueda ser instrumentos de paz, de reconciliación, de esperanza, de fraternidad y de servicio". "San Francisco nos recuerda que Dios puede hacer grandes cosas cuando una persona se anima a decirle "sí", aun con sus límites y fragilidades", enfatizó.

Y continuó: "Si osáramos confiar más en Dios, descubriremos cuánto puede hacer él con nuestra vida y cuánto bien podemos hacer también a los demás" subrayó.

El obispo de Goya propuso llevar esta reflexión a la vida cotidiana y animó a que, "como San Francisco, podamos osar confiar, dejarnos transformar por el Dios vivo y ser testigos de sus maravillas".+