Formosa: Mons. Conejero Gallego llamó a vivir la fe con responsabilidad y esperanza

  • 6 de octubre, 2026
  • Formosa (AICA)
Durante la fiesta patronal de san Miguel Arcángel, el obispo reflexionó sobre la dignidad humana, la misión de la Iglesia y la próxima visita del papa León XIV.

La comunidad de la parroquia San Miguel Arcángel, en la ciudad de Formosa, celebró el 29 de septiembre su fiesta patronal con una multitudinaria procesión por las calles del barrio y una solemne Eucaristía presidida por el obispo diocesano, monseñor José Conejero Gallego.

La celebración tuvo un significado especial para la comunidad, ya que la devoción a san Miguel se remonta a 1879, cuando la imagen del arcángel llegó a Formosa junto con la de la Virgen del Carmen, convirtiéndose en el primer santo venerado en la ciudad.

San Miguel, defensor del pueblo de Dios
Durante su homilía, el obispo recordó la misión de los tres arcángeles celebrados por la Iglesia en esta fiesta.

"Dios, en su bondad, nos envía a Miguel para protegernos. Nos envía y nos da a conocer a Gabriel para anunciarnos la Buena Noticia y el arcángel Rafael nos acompaña en el camino de la vida", expresó.

Al reflexionar sobre el relato del Apocalipsis, destacó la lucha espiritual que simboliza san Miguel y recordó las palabras tradicionales asociadas al arcángel: "¿Quién como Dios?".

La inteligencia artificial y la dignidad humana
Monseñor Conejero también hizo referencia a los desafíos del mundo actual y al uso de las nuevas tecnologías.

"La inteligencia artificial no es mala en sí si se encauza verdaderamente para el bien, para la gloria de Dios y la salvación de los hombres", afirmó.


El obispo vinculó esta reflexión con la encíclica Magnifica humanitas del papa León XIV, que fue eje de la novena patronal, y destacó la grandeza de la persona humana creada a imagen y semejanza de Dios.

"A pesar de nuestra fragilidad, somos inteligentes, tenemos conciencia y somos libres. Son tres condiciones fundamentales de la naturaleza humana", señaló.

Asimismo, subrayó que la libertad implica la responsabilidad de elegir siempre el bien y orientar la vida según la voluntad de Dios.

Un llamado a vivir la comunión
Profundizando sobre la enseñanza de la encíclica papal, el prelado recordó que el ser humano posee una dimensión comunitaria que refleja el misterio de la Trinidad.

"Nos invita el Señor a ser pueblo de Dios e Iglesia. Hemos de ser reflejo de esta íntima unidad y comunión", manifestó.

Por ello animó a los fieles a fortalecer la unidad eclesial y a evitar actitudes que puedan debilitar el testimonio cristiano.

La visita de León XIV a la Argentina
Uno de los momentos más destacados de la homilía fue la referencia a la próxima visita del papa León XIV a la Argentina.

El obispo recordó que el Santo Padre llegará al país en noviembre y explicó que la misión fundamental del sucesor de Pedro es confirmar a los fieles en la fe.


"El Papa viene a confirmarnos en la fe, porque esa es la misión del sucesor de Pedro", afirmó.

Al evocar el diálogo de Jesús con el apóstol Pedro, invitó a los presentes a renovar su propia respuesta al Señor: "Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te quiero".

Con María, sanar, soñar y servir
Hacia el final de su mensaje, monseñor Conejero compartió algunas reflexiones surgidas en las recientes jornadas de formación permanente del clero diocesano, dedicadas a la animación bíblica de la pastoral y al protagonismo de las nuevas generaciones.

Destacó especialmente la participación de cientos de miles de jóvenes en la reciente Peregrinación Juvenil del Nordeste Argentino a Itatí y retomó su lema: "Con María caminamos para sanar, soñar y servir".

Finalmente, animó a la comunidad a comenzar el mes misionero de octubre renovando su compromiso evangelizador y preparándose espiritualmente para la llegada del Papa León XIV.

"Bienvenidos todos. Vayan y anuncien la Buena Noticia", recordó, invitando a los fieles a vivir con entusiasmo la misión de anunciar el Evangelio y de ser testigos de Cristo en la vida cotidiana.+