Buenos Aires: encuentro de la Pastoral Universitaria con Mons. García Cuerva

  • 8 de octubre, 2026
  • Buenos Aires (AICA)
El arzobispo animó a los jóvenes a que "siempre vuelvan con memoria agradecida sobre ese primer encuentro con Jesús". También se reflexionó sobre la carta aplicada a esa pastoral particular.

Miembros de la Pastoral Universitaria de la arquidiócesis de Buenos Aires participaron el 6 de octubre de un encuentro con el arzobispo, monseñor Jorge García Cuerva, en la sede de ese organismo ubicada en el barrio porteño de Recoleta.

Monseñor García Cuerva presidió la Eucaristía y luego se compartieron reflexiones sobre la carta pastoral y la manera en que los jóvenes de esa pastoral la trabajan en sus actividades de servicio, formación y espiritualidad cotidiano.  

A la luz de la palabra, el pastor arquidiocesano señaló: "En la primera lectura San Pablo se presenta a la comunidad de Galacia y les recuerda un poco su origen, él era perseguidor de cristianos. Pablo se dedicaba a buscar cristianos y encarcelarlos, los perseguía. Y entonces habla a los Gálatas diciéndoles que en un momento lo conoció a Jesús, se encontró con Él y que su vida cambió definitivamente y tan fuerte fue ese encuentro que se fue directamente a Arabia y a Damasco a predicar el Evangelio". 

El arzobispo sostuvo: "Me parece que es interesante pensar que Pablo conoció a Jesús igual que nosotros. El papa Benedicto XVI decía siempre que el cristianismo no es una doctrina, sino que es el encuentro con una persona, la persona de Cristo y, del mismo modo que Pablo se encontró con ese Cristo que lo transformó para siempre, también así nos hemos encontrado nosotros. Creo que es bueno a veces recordar cómo fue nuestro primer encuentro con Jesús". 

Dejar entrar a Jesús 
El arzobispo porteño animó a los jóvenes a que "siempre vuelvan con memoria agradecida sobre ese primer encuentro con Jesús", explicó, y sobre el Evangelio dijo: "Yo creo que el corazón nuestro es también como la casa de Marta y María. Y yo creo que hoy también acá tenemos una linda enseñanza. Cuando Jesús golpea la puerta de tu corazón déjalo entrar así como está la casa". 

"Déjalo entrar así. A Jesús no le espanta nuestro desorden. A Jesús no le produce nada saber que todo es un despelote. No pasa nada. Al contrario, a Jesús parece que lo enamoran los corazones que están desordenados. Los corazones que están llenos de problemas. Los corazones que tienen un montón de complicaciones", subrayó. 

Y finalizó: "Si sé que el que viene es mi mejor amigo, si sé que el que viene no me va a juzgar, si sé que el que viene no me va a condenar, si sé que el que viene me ama por cómo soy, ¿Sabes qué? abrí el corazón y dejalo entrar. Después vas a ver que él mismo va a agarrar la escoba y él mismo se va a poner despacito a barrer. Por eso creo que esto es lo otro lindo".+