Niños de un barrio vulnerable de Florencio Varela rezan el rosario por la paz

  • 13 de octubre, 2026
  • Florencio Varela (Buenos Aires) (AICA)
Inspirados por el pedido realizado por el Santo Padre durante el rezo del rosario con niños en el Vaticano, los pequeños se reunieron para ofrecer sus oraciones por los niños afectados por la guerra.

Mientras las guerras siguen afectando la vida de millones de personas en distintas partes del mundo, un grupo de niños de uno de los barrios más humildes del conurbano bonaerense decidió responder al llamado del papa León XIV con un gesto sencillo pero profundo: rezar el rosario por la paz.

Los protagonistas son los niños de la Casa del Niño, una obra educativa y social ubicada en el barrio San Nicolás de Florencio Varela. Allí, cada día, se acompaña a niños y familias que viven en contextos de vulnerabilidad, ofreciendo apoyo educativo, alimentación, contención humana y espiritual, formación en valores y un espacio seguro donde crecer y desarrollar sus capacidades.

Fundada en 1985, la Casa del Niño nació para dar respuesta a la realidad de muchos niños expuestos a la pobreza, la exclusión y la falta de oportunidades. Desde entonces, trabaja para promover el desarrollo integral de la niñez, fortaleciendo también los vínculos familiares y comunitarios.

Inspirados por el pedido realizado por el Santo Padre durante el rezo del rosario con niños en el Vaticano, los pequeños se reunieron para ofrecer sus oraciones por la paz en el mundo, especialmente por los niños que viven en países marcados por la guerra.

"El Papa pidió que los niños recen por la paz, y ellos comprendieron inmediatamente el sentido de ese llamado", explica Gabriela Sarquis, catequista voluntaria. "Fue conmovedor ver cómo rezaban con atención y seriedad, pensando en otros niños que sufren".

Niños que rezan por otros niños
La imagen tiene una fuerza particular: niños que conocen de cerca las dificultades de la pobreza, las tensiones familiares y las heridas que deja la violencia social, rezando por otros niños que padecen el drama de la guerra. Desde una realidad humilde, eligieron mirar más allá de sus propias necesidades para unirse a una corriente mundial de oración por la paz.

"La misión de la Casa del Niño es acompañar a cada niño para que descubra su dignidad, sus valores y su capacidad de transformar la realidad. Por eso nos conmueve ver cómo estos chicos, desde un barrio humilde de Florencio Varela, se sienten parte de una gran familia humana y rezan por la paz del mundo. Su respuesta al llamado del Papa fue inmediata y generosa: quisieron rezar por otros niños que sufren, demostrando que la solidaridad no depende de lo que uno tiene, sino de la capacidad de abrir el corazón", expresaron voluntarios la Casa del Niño.

La iniciativa se desarrolló en el marco del mes del rosario y de la preparación para la visita que el papa León realizará a la Argentina en noviembre. Los niños participaron comunitariamente del rezo y comenzaron además a colaborar en la campaña impulsada por el Movimiento de Schoenstatt para reunir rosarios rezados que serán entregados a voluntarios y periodistas acreditados durante la visita papal.

Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando cinco hermanos llevaron un rosario que habían rezado juntos en familia para depositarlo en la urna destinada a la colecta. Un gesto sencillo que refleja cómo la iniciativa comenzó a extenderse también a los hogares del barrio.

En un mundo marcado por conflictos, divisiones y violencia, estos niños de Florencio Varela ofrecen un testimonio de esperanza. Con pequeñas manos sosteniendo un rosario y grandes corazones abiertos a las necesidades de los demás, recuerdan que la paz comienza cuando alguien se anima a pensar en el otro y a rezar por él.+