León XIV: 'Ser libres para el bien, sin ambiciones perversas ni hipocresía'

  • 18 de octubre, 2026
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
Tras recibir el alta del Policlínico Gemelli, el Papa presidió el Ángelus ante unos 15.000 fieles y reflexionó sobre la relación entre los deberes humanos y la primacía del Reino de Dios.

El papa León XIV exhortó a vivir "sin concesiones", con libertad para hacer el bien y poniendo "el Reino de Dios y su justicia por encima de todo", durante el Ángelus que presidió este 18 de octubre desde el Palacio Apostólico, un día después de recibir el alta del Policlínico Gemelli. Unos 15.000 fieles se congregaron en la Plaza de San Pedro para expresarle su cercanía.

Al comentar el Evangelio de Mateo, el pontífice se detuvo en la respuesta de Jesús ante la pregunta de los fariseos sobre el pago del tributo al César: "Dar al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios".

León XIV explicó que estas palabras deben comprenderse en el contexto de una situación hostil hacia Jesús, en la que sus adversarios buscaban ponerlo en evidencia.

"La respuesta del Maestro es astuta", señaló, porque "lo libra de la trampa y expone la hipocresía de quienes quieren hacerlo caer". Jesús observa que la moneda del tributo lleva la imagen y la inscripción del César y, a partir de esa realidad, establece una distinción que no supone desentenderse de las responsabilidades humanas.

Para León XIV, en Jesús se contempla "a un Dios que no teme a la historia, sino que viene a habitar en ella". Su Reino, explicó, "no elimina los deberes y responsabilidades humanas", pero exige una vida sin concesiones, libre de "ambiciones perversas e intereses injustos".

Poner la justicia de Dios por encima de intereses injustos
Por eso, el Papa pidió poner "el Reino de Dios y su justicia por encima de todo". La enseñanza de Jesús, afirmó, invita a no someterse a intereses particulares ni a dejarse conducir por la hipocresía, sino a vivir con una libertad orientada al bien.

El pontífice también destacó la paradoja de las palabras con las que los interlocutores de Jesús intentan adularlo: "Maestro, sabemos que eres veraz y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad. No te doblegas ante nadie, pues no haces acepción de personas". Aunque sus intenciones no eran buenas, reconocían en Jesús una actitud de verdad y libertad.

"Este es precisamente el perfil de quienes dan al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios: ser veraces, libres de soberbia e hipocresía, libres para hacer el bien", afirmó León XIV. Al concluir, invitó a los fieles a pedir al Señor la gracia de vivir de ese modo.+