Schoenstatt celebró 40 años de su santuario en Mar del Plata

  • 20 de octubre, 2026
  • Mar del Plata (Buenos Aires) (AICA)
La comunidad conmemoró las cuatro décadas del Santuario de las Nuevas Playas con una procesión y una misa presidida por el obispo, monseñor Ernesto Giobando SJ.

El santuario de las Nuevas Playas, perteneciente al Movimiento Apostólico de Schoenstatt en Mar del Plata, celebró sus 40 años con una jornada de fe y encuentro el 17 de octubre, en el marco de la fiesta de Nuestra Señora de Schoenstatt. La convocatoria reunió a la comunidad en torno a la devoción mariana y al agradecimiento por el camino recorrido desde la inauguración del santuario, en 1986.

La celebración central incluyó una procesión por las calles del barrio, con la participación de familias, jóvenes y adultos mayores, y una misa presidida por el obispo de Mar del Plata, monseñor Ernesto Giobando SJ. Al finalizar la Eucaristía, las familias y los jóvenes de la comunidad organizaron una kermés.

El aniversario tuvo como antecedente otra celebración significativa: el 18 de septiembre, la comunidad trasladó a la catedral de Mar del Plata la tradicional Misa de Alianza, que habitualmente se celebra cada día 18 en el santuario. El encuentro expresó la gratitud del Movimiento a la diócesis y su voluntad de fortalecer los lazos con la Iglesia local. 

Cuatro décadas de historia y misión

Los orígenes del santuario están ligados a un grupo de familias que, en su mayoría, llegaron desde otras ciudades y se radicaron en Mar del Plata con el deseo de vivir la fe en familia. Ana y Hugo Barbero, presentes en los comienzos, recordaron que ese anhelo dio impulso al proyecto. "Toda familia tiene una casa y una madre", señalaron al evocar aquella historia. 

Durante la celebración en la catedral, monseñor Giobando agradeció a la comunidad por sus 40 años de presencia apostólica en la diócesis e invitó a renovar el compromiso de acompañar la misión de la Iglesia junto a María.

El obispo propuso dos imágenes para expresar esa tarea: María como "corazón del Evangelio" y la catedral como "corazón de la diócesis". También convocó a renovar la Alianza de Amor con María al servicio de la paz y de la comunión eclesial, a través de la comunión familiar.

Como signo de continuidad histórica, los representantes del Movimiento le entregaron una Cruz de la Unidad de bronce del mismo lote que las confeccionadas cuatro décadas atrás y que entonces recibió el obispo Rómulo García.+