La Peregrinación de los Pueblos reunió a miles de fieles entre Hasenkamp y Paraná

  • 20 de octubre, 2026
  • Paraná (Entre Ríos) (AICA)
La 44ª edición unió la Ermita de Schoenstatt con el santuario arquidiocesano con el lema "Peregrinos con María, hacia un mundo más humano" y culminó con una misa presidida por Mons. Raúl Martín.

Con el lema "Peregrinos con María, hacia un mundo más humano", alrededor de unos 45.000 fieles participaron de la 44ª Peregrinación de los Pueblos, que se realizó el 16 y 17 de octubre. La multitudinaria manifestación de fe, que convocó a peregrinos de distintas edades y comunidades, unió la Ermita de Schoenstatt, en Hasenkamp, con el santuario de La Loma, en Paraná.

La marcha comenzó con la bendición de los peregrinos en la ermita, quienes recorrieron aproximadamente 90 kilómetros, en un camino marcado por la oración, las intenciones personales y comunitarias, y la devoción a la Virgen María.

Un camino de fe y fraternidad
El recorrido contempló cuatro paradas de descanso y una instancia de reorganización de la columna al ingresar a Paraná, con el propósito de facilitar el tramo final hasta el santuario. La llegada a La Loma constituyó el momento culminante de esta popular manifestación de fe y devoción mariana.

En el predio del santuario, los peregrinos participaron de la la misa, presidida por el arzobispo de Paraná, monseñor Raúl Martín, y concelebrada por varios sacerdotes. 


En su homilía, el arzobispo Martín destacó el papel de la Virgen María como madre que acompaña y conduce al encuentro con Jesús: "Ella, que se ocupó con ternura de Jesús, se ocupa de cada uno de nosotros; ella, con la ternura de una madre, es la que nos acerca siempre al corazón de Jesús", manifestó, agradeciendo a Dios por haber acompañado a los peregrinos hasta el santuario de La Loma.

Al reflexionar sobre el lema de la convocatoria, "Peregrinos con María, hacia un mundo más humano", el prelado señaló que la humanidad encuentra su fundamento en Dios, creador de cada persona a su imagen y semejanza. En referencia al Evangelio, recordó la respuesta de Jesús sobre el César y afirmó: "Den al César lo que es del César, pero acuérdense también que hay que dar a Dios lo que es de Dios". En ese sentido, sostuvo que la imagen de Dios impresa en el corazón de cada persona debe reflejarse en la vida cotidiana, mediante el testimonio y la vivencia del Evangelio.

Monseñor Raúl Martín subrayó que la fe en Dios es el camino para construir una sociedad más humana, fraterna y solidaria. "Sos el único que puede hacer de nuestro mundo un mundo más humano, porque tocás nuestro corazón, porque nos hacés más fraternos, porque nos hacés más humanos", enfatizó en su reflexión, y destacó que la peregrinación fue una manifestación comunitaria de esa fe.

La realización de la peregrinación movilizó a 17 áreas organizativas, que durante meses prepararon los distintos aspectos de la convocatoria y brindaron acompañamiento físico y espiritual a los caminantes.

A lo largo del recorrido hubo asistencia de ambulancias, servidores encargados de custodiar la marcha, puestos de agua, sonido y animación a cargo de coros y sacerdotes, además de los servicios de cocina. En la parada del amanecer también se ofreció el desayuno a quienes continuaban caminando.

La Peregrinación de los Pueblos constituye una de las expresiones de fe más significativas de Entre Ríos y reúne cada año a personas y comunidades en torno a María. En esta nueva edición, la caminata volvió a congregar a miles de fieles, cuyas promesas, agradecimientos y súplicas encontraron en el recorrido y en la celebración eucarística un espacio compartido de esperanza y fraternidad.+