La catedral de 'la docta" espera a León XIV

  • 28 de octubre, 2026
  • Buenos Aires (AICA)
El Santo Padre visitará la catedral de Nuestra Señora de la Asunción, Córdoba, el martes 10 de noviembre, en el marco de su viaje apostólico a la Argentina.

El papa León XIV mantendrá un encuentro con obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas, seminaristas y agentes pastorales en la catedral de Nuestra Señora de la Asunción de la ciudad de Córdoba, el martes 10 de noviembre por la tarde.

La iglesia catedral se encuentra frente a la Plaza San Martín, en el núcleo histórico de la ciudad. Fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1941. 

Historia
Su origen se remonta a la fundación de la ciudad por Jerónimo Luis de Cabrera en 1573, cuando se destinaron solares frente a la Plaza Mayor. La primera construcción fue un humilde rancho de barro y paja. Tras un cambio en el trazado de la ciudad por el gobernador Gonzalo Abreu de Figueroa, la ubicación definitiva se fijó en 1581. Las obras formales de la iglesia de piedra, cal y ladrillos comenzaron alrededor de 1582 y, debido a derrumbes, cambios de proyecto y falta de recursos, el proceso duró más de dos siglos. El templo se inauguró el 25 de mayo de 1758 (sin las torres completas). Fue oficialmente consagrada como catedral en 1784 por el obispo fray José Antonio de San Alberto, siendo gobernador el marqués Rafael de Sobremonte y Núñez.

En su diseño y levantamiento participaron figuras de gran relevancia, entre ellas el franciscano Vicente Muñoz (proyectista de la cúpula). Las torres se finalizaron hacia 1770.

Mix de estilos arquitectónicos
Debido a lo prolongado de su construcción, el templo combina elementos de distintos períodos: la fachada, de estilo neoclásico, proyectada por el arquitecto jesuita Giovanni Andrea Bianchi SJ; la cúpula, de estilo bizantino, proyectada por el franciscano Vicente Muñoz OFM y decorada con relieves de ángeles y santos que parecen custodiar la ciudad; y las torres, de estilo barroco y aspecto robusto, finalizadas hacia 1770, con detalles como ángeles con rasgos indígenas.

En el interior, destacan las pinturas del techo realizadas a principios del siglo XX por el artista Emilio Caraffa y el valioso altar mayor de plata labrada.

Figuras ilustres en el Panteón 
En su interior descansan los restos de personalidades históricas como el general José María Paz, su esposa Margarita Weild y el obispo Hernando de Trejo y Sanabria, fundador de la Universidad Nacional de Córdoba.

Bajo el pórtico se encuentra la urna con las cenizas del deán de la catedral, doctor Gregorio Funes, antiguo rector del Colegio Convictorio de Nuestra Señora de Monserrat y de la Universidad Mayor de San Carlos, y patriota de destacada actuación política.

En el Museo de Arte Sacro, ubicado en las dependencias anexas, se guardan tesoros de orfebrería, vestimentas litúrgicas y reliquias de los siglos XVII y XVIII.

Las capillas y sus tesoros
La capilla del Santísimo Sacramento, está ubicada en el extremo de la nave lateral derecha, en el rincón más recoleto del templo, y funciona arquitectónicamente como un templo dentro del templo.

Alberga una de las joyas de orfebrería más valiosas de Sudamérica: el tabernáculo de plata labrada de 1804, confeccionado con metal extraído de las minas del Alto Perú. La capilla conserva además un sagrario de mármol, dos lámparas votivas y dos cuadros de gran tamaño, copias de "Jesús en el Huerto de los Olivos" y "La Agonía de San Jerónimo".

Detrás de la capilla del Santísimo Sacramento se encuentra la capilla penitencial y, debajo de ella, la cripta sepulcral, donde descansan los restos de los prelados de la diócesis. En este recinto están grabados en mármol blanco los nombres de todos los obispos y arzobispos de Córdoba.

En un nicho elevado se preserva la reliquia histórica más antigua de la provincia: "La Virgen Fundadora" (Nuestra Señora de la Asunción), la pequeña imagen que Jerónimo Luis de Cabrera trajo consigo al fundar la ciudad, el 6 de julio de 1573. 

En la nave lateral izquierda se encuentra la capilla de Nuestra Señora de Nieva (La Soterraña), que resguarda una histórica imagen traída desde España en 1794. El bellísimo retablo que la enmarca es obra del maestro Manuel Garay. Está integrado por pilares y columnas corintias que delimitan un espacio coronado por una cúpula interna. Completan la capilla cuatro grandes cuadros, provenientes de la Real Academia de Nobles Artes de San Fernando de Madrid, que narran la devoción a la Virgen de Nieva. En el muro sur de esta capilla descansan los restos del fray Mamerto Esquiú, beatificado en Catamarca, en 2021.

Retablos del crucero
En los extremos del crucero se sitúan dos imponentes altares proyectados por el arquitecto Pedro Arnal a fines del siglo XVIII. Alojan lienzos originales de san Jerónimo, patrono de la ciudad de Córdoba, y de san Pedro, encargados por el obispo Mariano A. Moscoso a la Real Academia de Nobles Artes de San Fernando de Madrid. 

Escoltan las pinturas las magníficas esculturas de los cuatro evangelistas: san Marcos y san Lucas acompañan a san Jerónimo, y san Mateo y san Juan, a san Pedro. Las tallas de madera con diademas doradas y plumas de colores, ya estaban colocadas en 1805. Son obra de Esteban Sampzon.

El púlpito histórico
Erguido sobre uno de los pilares principales de la nave central, el púlpito es una pieza maestra de la ebanistería colonial del siglo XVIII. Tallado en madera policromada y recubierto con la técnica del pan de oro, exhibe un refinado estilo rococó tardío.

Dada su inigualable acústica y relevancia, desde este púlpito oraron y predicaron algunas de las mentes más brillantes del devenir nacional, como el obispo fray José Antonio de San Alberto, el deán Gregorio Funes, el presbítero Castro Barros, fray Pantaleón García OFM y fray Mamerto Esquiú, además de todos los obispos y arzobispos de Córdoba y otras personalidades de la Iglesia argentina y del extranjero. Hoy ya no se utiliza para la predicación.

El presbiterio
En el ábside se encuentra un cuadro que representa "La Asunción de la Virgen a los Cielos", que hizo venir de España el obispo San Alberto. En sus paredes laterales se hallan "La Transfiguración del Señor" y "La Aparición de Jesús, María y José a Santa Teresa" (Cuzco 1675 / 1726). Próximos a los ambones, un hermoso Crucifijo y una imagen de vestir de "Nuestra Señora de la Asunción", posiblemente traída de España, cerca de 1790.

La sillería de los canónigos y el sillón episcopal, de madera tallada, que en su coronación tiene una mitra, entre delicados elementos del rococó, son piezas que corresponden a los últimos años del siglo XVIII.

La sede arzobispal 
La arquidiócesis de Córdoba, es una de las jurisdicciones eclesiásticas más antiguas del país, creada originalmente el 14 de mayo de 1570, por la bula Super Specula Militantis, del papa Pío V. Su extenso territorio abarcaba Córdoba, Santiago del Estero, Tucumán, Salta, Jujuy, La Rioja, Catamarca y parte de Bolivia (Tarija). El primer obispo, Fray Francisco de Vitoria, llegó a la jurisdicción y fijó inicialmente la sede episcopal en la ciudad de Santiago del Estero en 1581. En 1697, el papa Inocencio XII decretó el traslado definitivo de la sede episcopal del Tucumán a la ciudad de Córdoba, consolidando a la ciudad como eje religioso y cultural del centro del país.

El 20 de abril de 1934, mediante la bula Nobilis Argentinae nationis, Pío XI elevó la diócesis al rango de arquidiócesis metropolitana.

En la actualidad, desde diciembre de 2021, está encabezada por el arzobispo, cardenal Ángel Sixto Rossi SJ, teniendo como diócesis sufragáneas a Cruz del Eje, San Francisco, Villa de la Concepción del Río Cuarto, Villa María y la prelatura de Deán Funes.+