El Vaticano advierte sobre una 'crisis' en la transmisión de la fe

  • 22 de octubre, 2026
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
El documento 'Venite ad me', del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, pide priorizar la evangelización de los adultos, superando un enfoque pastoral centrado en la catequesis de niños y adolescentes.

El Dicasterio para la Doctrina de la Fe publicó este 22 de octubre el documento Venite ad me (Venid a mí), dedicado a los retos y oportunidades de la evangelización, alertando sobre la crisis de los métodos tradicionales.

"Un aspecto característico de los tiempos cambiantes que afecta, por diferentes razones, especialmente a Occidente, es decir, a aquellos países donde la fe cristiana también tuvo una gran relevancia sociológica, concierne a la crisis en la transmisión generacional de la fe cristiana", indica el documento.

El texto señala que "el elevado número de niños y adolescentes que se distancian de la Iglesia y de los sacramentos inmediatamente después de completar su iniciación cristiana o sus estudios en una escuela católica indica que la catequesis todavía tiene dificultades para encontrar las formas más adecuadas de motivar un encuentro personal sólido y duradero con Cristo".

"La transmisión de la fe en la actualidad requiere, en particular, la evangelización de los adultos y la superación de un enfoque pastoral centrado exclusivamente en la catequesis de niños y adolescentes", argumenta el organismo de la Santa Sede.

Un texto elaborado a petición del papa Francisco
En la carta de presentación enviada a los obispos, el prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el cardenal Víctor Fernández, señala: "La eficacia de las formas tradicionales de transmisión de la fe, a las que estábamos acostumbrados, disminuyó".

El texto, elaborado a petición del papa Francisco y aprobado por León XIV el 21 de agosto, recogió contribuciones, experiencias y testimonios enviados por el 70% de las conferencias episcopales de todo el mundo.

El Dicasterio optó por publicar el documento directamente a través de las diócesis, sin presentarlo en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, adoptando un estilo coloquial en forma de "consideraciones sobre la transmisión de la fe en una era de cambios", abierto al debate, en lugar de una nota doctrinal.

La transmisión de la fe "no es automática"
A lo largo de ocho capítulos, el texto señala que la transmisión de la fe cristiana ya no es "automática" dentro de las familias, una situación que va acompañada de "la percepción generalizada, en varias regiones del mundo, de que la tarea de los sacerdotes a menudo se limita a 'mantener' las estructuras existentes, cuando el mundo que los rodea cambió radicalmente".

El diagnóstico elaborado por los episcopados identifica una secularización avanzada y una indiferencia religiosa en Occidente, el fracaso de la generación intermedia en países marcados por el ateísmo de Estado en Europa del Este, y la prioridad que se da a las carreras académicas y profesionales en Asia, donde la educación religiosa recae en los abuelos.

En lo que respecta a África, el Vaticano advierte sobre una inculturación incompleta y la competencia de movimientos que promueven el "Evangelio de la prosperidad", al tiempo que denuncia la persecución y la violencia contra los cristianos en diversas regiones del mundo.

Una religión "a medida"
El documento analiza el impacto de la cultura digital y la inteligencia artificial, citando la encíclica Magnifica humanitas de León XIV para advertir sobre el riesgo de un mensaje descorporalizado o una religiosidad construida por las personas "a su propia medida".

"Para muchos, ya no está claro quién es realmente capaz de ofrecer una opinión autorizada sobre las cuestiones fundamentales de la vida humana", advierte el Vaticano.

A pesar de la crisis en países con una larga tradición cristiana, el texto destaca el aumento de las conversiones entre jóvenes y adultos, citando datos de la Conferencia Episcopal Francesa, que registró un aumento del 28% en los bautismos de adultos en 2026 en comparación con el año anterior, más del triple de las cifras de 2016.

Sin embargo, el dicasterio romano aconseja cautela al interpretar estos datos y rechaza las "actitudes triunfalistas", señalando que muchos recién bautizados vuelven rápidamente a un estado de "indiferencia práctica" debido a la falta de apoyo de la comunidad.

Colocar la primera proclamación, "kerygma" en el centro
Para responder a esta era de cambios, el texto propone centrar la acción pastoral en la "primera proclamación" del Evangelio -kerygma- y abandonar los lenguajes calificados de "escolásticos", "dogmáticos" o "moralistas", dando prioridad a la escucha, el arte, la música y la belleza litúrgica.

"Una comunicación repetitiva y autorreferencial del mensaje del Evangelio corre el riesgo de no conmover los corazones de los fieles", advierte el Dicasterio para la Doctrina de la Fe.

Entre las propuestas concretas para las diócesis, el organismo de la Santa Sede recomienda la creación de grupos de estudio bíblico con horarios fijos vinculados a la misa dominical, la atención a la preparación de las homilías, la promoción del arte, la música y la piedad popular, así como "la necesidad de permitir el acceso de las mujeres a los lugares donde se toman decisiones importantes para la vida de la comunidad".

El uso de las nuevas tecnologías digitales
El capítulo final reúne 13 testimonios anónimos de conversión recogidos en cinco continentes, entre ellos el relato de un novio en Angola, un antiguo miembro de una pandilla en Colombia y un joven belga que encontró la fe a través de una oración en la red social TikTok.

"La expansión de las tecnologías digitales y el avance de la inteligencia artificial, como es natural, también afectan a la fe y la religión. Si bien el mundo digital ofrece un sinfín de oportunidades para compartir testimonios de vida y experiencias espirituales, además de permitir una mayor difusión de contenidos catequéticos en comparación con los medios disponibles en el pasado, las nuevas tecnologías ofrecen, sin duda, posibilidades sin precedentes para la evangelización", indica el Vaticano.+

[Texto completo del documento Venite ad me]