Nuevos lectores y acólitos para la diócesis de San Francisco

  • 28 de octubre, 2026
  • San Francisco (Córdoba) (AICA)
Pablo Jaluf, Diego Canello y Luis Portioli recibieron sus ministerios en la misa presidida por Mons. Buenanueva en la parroquia Nuestra Señora de Loreto, en la localidad de Porteña.

La comunidad diocesana de San Francisco celebró el 25 de octubre la institución de nuevos lectores y acólitos, quienes prestarán su servicio en diversas parroquias de la jurisdicción. La misa fue presidida por el obispo, monseñor Sergio Buenanueva, en la parroquia San Isidro Labrador, en la localidad cordobesa de Porteña.

Concelebraron la Eucaristía sacerdotes del clero diocesano y participaron diáconos permanentes y numerosos fieles. También acompañaron los formadores del Seminario Nuestra Señora de Loreto, junto a los seminaristas de la diócesis.

Durante la liturgia, recibieron el ministerio del acolitado el seminarista Pablo Jaluf, quien transita su camino hacia el sacerdocio, y Diego Canello, candidato al diaconado permanente. Ambos habían recibido el lectorado a comienzos de este año. A su vez, fue instituido en el ministerio del lectorado Luis Portioli, de la comunidad de Arroyito, quien se encuentra en proceso de formación y discernimiento hacia el diaconado permanente.

Servidores de la fe del pueblo de Dios
En su homilía, monseñor Buenanueva se dirigió a los nuevos ministros recordándoles la centralidad de su misión: "A ustedes la Iglesia les confía ser servidores de ese amor que, en la vida de nuestras comunidades cristianas, toma la forma de la Palabra que nos sale al paso y busca ser acogida en el corazón, y del pan vivo de la Eucaristía que busca ser nuestro alimento de eternidad".

"Escuchar, acoger y comer el pan vivo bajado del cielo -Palabra y Sacramento- es otra forma de expresar lo que significa la fe que vive por el amor y que fructifica en esperanza. Por eso ustedes son servidores de la fe del pueblo de Dios", enfatizó el prelado.

En ese sentido, el obispo señaló la importancia del testimonio personal en el contexto actual: "No se puede servir a la fe de nuestros hermanos si nosotros mismos no somos hombres de fe, hombres de Dios, varones del Espíritu. En los tiempos que corren hay que decirlo, porque la fe nunca puede darse por supuesta".

Hacia el final de la celebración, monseñor Buenanueva instó a la comunidad a rezar activamente por las vocaciones al diaconado y al presbiterado: "Recemos y hablemos a nuestros niños, jóvenes y adultos de la belleza de ser ministros de Cristo", concluyó.+

[Texto completo de la homilía]