Mons. Conejero Gallego invita a reflexionar sobre la vida eterna

  • 5 de noviembre, 2026
  • Formosa (AICA)
En su editorial de noviembre del periódico 'Peregrinamos', el obispo de Formosa vinculó la esperanza cristiana con la conversión y la preparación para la visita del papa León XIV a la Argentina.

El obispo de Formosa, monseñor José Conejero Gallego, invitó a los fieles a reflexionar sobre el sentido último de la vida y la esperanza en la resurrección, en su editorial de noviembre del periódico diocesano Peregrinamos, titulado "Creemos en la vida eterna".

A partir de las celebraciones de Todos los Santos y la Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos, el prelado propuso detenerse a considerar el destino final de la existencia humana.

En ese sentido, recordó que los últimos artículos del Credo expresan la fe en "la resurrección de la carne y la Vida eterna", y sostuvo que esa certeza ayuda a discernir las decisiones y orientar la vida hacia lo verdaderamente definitivo.

"La sed de felicidad y eternidad están inscriptas en lo más profundo de nuestro ser", afirmó. También señaló que los hombres fueron creados y redimidos por Cristo para participar de la vida divina, en comunión con Dios, los santos y los ángeles, y con toda la creación renovada. Esa esperanza, precisó, supone vivir de acuerdo con la voluntad y los mandamientos de Dios.

La visita del Papa y el compromiso con una patria fraterna
En otro tramo de su reflexión, monseñor Conejero Gallego se refirió a la visita apostólica de León XIV a la Argentina, prevista del 8 al 11 de noviembre, como una "gracia muy grande". Al mencionar el lema elegido para el encuentro, "Bienvenidos todos. Vayan y anuncien", destacó la invitación a reconocer la dignidad humana y asumir una opción por los pobres, los enfermos y los pequeños.

El obispo formoseño también retomó el sentido de la oración preparada para acompañar la llegada del pontífice, que convoca a trabajar por el bien común, la justicia y la paz, y a colaborar en la construcción de una civilización del amor. En ese camino, subrayó la importancia de manifestar la misericordia de Dios "con alegría y esperanza", bajo la intercesión de María, para contribuir a una patria fraterna.

Por otra parte, convocó a vivir el cierre del año con las celebraciones de las Confirmaciones, las Primeras Comuniones, las actividades de los cursos y escuelas pastorales, y las Jornadas Mundiales de los Pobres y de la Juventud. Todas ellas, expresó, deben desarrollarse bajo la mirada de Jesucristo, Rey del Universo, a quien corresponden la gloria y la alabanza.

Finalmente, recordó que el último domingo de noviembre comenzará el tiempo de Adviento, que prepara a los cristianos para celebrar la Encarnación y el nacimiento de Jesús. Al evocar el prólogo del Evangelio de san Juan, destacó que la Palabra de Dios "se hizo carne y quiso vivir y compartir entre nosotros" para mostrar el verdadero camino de la vida.+