Card. Parolin: el Papa en América Latina, testigo de unidad y reconciliación

  • 5 de noviembre, 2026
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
En vísperas del viaje apostólico de León XIV a Sudamérica, el Secretario de Estado del Vaticano anticipó que la visita "estará llena de recuerdos, afecto y gratitud".

El viaje del papa León XIV a Uruguay, la Argentina y Perú, del 6 al 17 de noviembre, estará repleto de encuentros y recuerdos, aseguró el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano y subrayó que "incluso en América Latina, existe más que nunca la necesidad de superar las profundas polarizaciones sociales, y la misión primordial de la Iglesia es dar testimonio de la unidad, ser fermento de paz, diálogo y armonía".

En declaraciones a los medios vaticanos, el cardenal Parolin destacó que "al regresar a Latinoamérica, León XIV vuelve a lugares que marcaron su vida, especialmente Perú. El encuentro con las comunidades locales estará, por lo tanto, cargado de recuerdos, afecto y gratitud. Creo que, desde una perspectiva personal, será una experiencia muy intensa y enriquecedora". 

Por otra parte, también aseguró que el carácter institucional del viaje apostólico "también se verá enriquecido, pues la familiaridad cultural y espiritual del Santo Padre con ese entorno favorece el diálogo con la sociedad civil". De ahí que "la alegría del próximo viaje, por consiguiente, surge de la posibilidad de renovar la comunión eclesial según esa misma misión al servicio del Evangelio, que él llevó a cabo como obispo de Chiclayo y que ahora continúa en todo el mundo como obispo de Roma".

Uruguay: proclamar el Evangelio en todo tiempo
Al responder sobre las expectativas que se tienen de su visita al Uruguay, uno de los países más secularizados de Latinoamérica, el purpurado vaticano aseguró que "la secularización de nuestras sociedades, incluida la uruguaya, es, lamentablemente, una realidad. Sin embargo, esto no altera la misión de la Iglesia. Proclamar el Evangelio, en todo tiempo, sigue siendo su tarea, hoy como ayer". 

Asimismo, aclaró que el papa León XIV "no va a recuperar espacios perdidos, sino a proponer buenas noticias que se ofrecen por sí mismas, no que se imponen. Estas buenas noticias tienen rostro y nombre: Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre, el Salvador, aquel que da sentido a nuestras historias personales y colectivas". 


"A la Iglesia en Uruguay, dijo, pequeña en número, pero vibrante, que conserva la fe en un contexto que no siempre es fácil, el Santo Padre quiere decirles que no están solos y que su testimonio diario, humilde y gozoso es el camino a través del cual el Evangelio puede hablar una vez más al corazón del país".

Argentina: hablará como 'un padre a sus hijos'
En la patria del papa Francisco, el cardenal Parolin supone "que querrá rendirle homenaje y, de alguna manera, cumplir un anhelo arraigado por los argentinos: dar la bienvenida al Sucesor de Pedro, dado que Francisco, lamentablemente, no pudo visitarlos durante su pontificado. Se dirigirá a los argentinos como un padre a sus hijos, con un lenguaje de cercanía, ciertamente no para ofrecer soluciones técnicas, sino con el deseo de acompañar a quienes viven tiempos difíciles". 

Y añadió: "Reconocerá el compromiso de quienes, en diversos niveles y con diferentes responsabilidades, buscan caminos concretos para construir un futuro de justicia y prosperidad para todos, mostrando el diálogo sincero y la unidad como clave para encontrar soluciones duraderas. Y al mismo tiempo, querrá acoger a las personas, familias y comunidades que, día a día, con dignidad y sacrificio, se esfuerzan por salir adelante, para que nadie se sienta excluido". 


El Secretario de Estado del Vaticano explicó que justamente el lema de la visita: "Bienvenidos todos, vayan y anuncien", es una bienvenida que no deja a nadie fuera y una misión que convierte a cada persona en portadora de esperanza". 

Por último, recordó que "el ejemplo de los padres fundadores del país, como San Martín, nos recuerda aún hoy que la fuerza de un pueblo reside en escucharse mutuamente, en el respeto a todos, en el cuidado de quienes más sufren y en la generosidad compartida".

Perú: un lugar profundo en el corazón del Papa
Considerando la cercanía de León XIV con el pueblo peruano, por el largo tiempo que vivió y compartió con ellos, el cardenal Parolin aseguró que "Perú ocupa un lugar en su corazón" y cree que "uno de los sentimientos con los que se vive su regreso, es una humilde y gozosa gratitud por lo que recibió durante los años de su ministerio en el Perú, de todos, especialmente de los miembros más humildes del Pueblo de Dios". 

Sin embargo -precisó- "el Papa regresa al Perú como Obispo de Roma, Sucesor de Pedro y Pastor de la Iglesia universal, y este es un gran regalo para muchos que lo conocieron y amaron: el de un vínculo de comunión aún más profundo y fuerte con toda la gran Familia de Dios, a través del cual el amor experimentado entre el rebaño y el Pastor de una Iglesia particular, con una fe viva y sólida, florece en un sentimiento que abarca a toda la humanidad en el Señor.

Un viaje, tres países, muchas expectativas
"Argentina, Uruguay y Perú -agregó el cardenal Parolin- poseen un rico patrimonio histórico, lingüístico y cultural, fruto de su pasado común. Más allá de las diferencias geográficas, étnicas y económicas de cada nación, entre los pilares fundamentales que unen a los tres países -más allá del idioma, que posibilita la comunicación directa y un rico espacio cultural- se encuentra la fe católica, que ha forjado una cultura arraigada en valores fundamentales como la familia, la apertura a la vida y los lazos comunitarios de fraternidad, solidaridad y hospitalidad. Por lo tanto, dadas estas características compartidas, la visita del Santo Padre León XIV inspira en estas comunidades una mezcla de alegría y esperanza, así como grandes expectativas pastorales y sociales". 

De ahí que considera que "las comunidades esperan palabras de aliento en la búsqueda de la reconciliación y la paz, y la importancia de la justicia social para la vida de estos pueblos. Estas expectativas van acompañadas de entusiasmo y alegría porque, para muchos obispos, sacerdotes, religiosos y fieles de la región, el viaje apostólico representa un gesto de preferencia por parte del Papa hacia una zona del mundo donde la escasez de sacerdotes, las vastas distancias geográficas y los enormes desafíos requieren su presencia paternal, cercana y afectuosa".

También los jóvenes "atraviesan momentos difíciles. Saben que es posible vivir en paz, buscar justicia, encontrar un trabajo digno y formar una familia. Sin embargo, viven en un mundo marcado por la guerra y la injusticia, con empleos precarios y familias cada vez más frágiles. En esta época de contradicciones para las nuevas generaciones, la Iglesia ofrece el testimonio del Evangelio y un encuentro con Jesús. Este encuentro transforma vidas, porque les ofrece la manera de vivir plenamente, sin sentirse solos.

La Iglesia, signo e instrumento de unidad para los pueblos
El purpurado italiano concluyó sus declaraciones recordando también su vínculo especial con Latinoamérica. "Basándome en mi experiencia personal, espero que el Santo Padre encuentre comunidades cristianas comprometidas a ser signo de comunión en sus respectivos países". 

"La Iglesia -dijo- es, por su propia naturaleza, signo e instrumento de unidad para todos los pueblos, y en Latinoamérica también existe, más que nunca, la necesidad de superar las fuertes polarizaciones sociales. La misión primordial de la Iglesia es dar testimonio de la unidad, ser fermento de paz, diálogo y armonía en la sociedad". 

"Espero que el corazón del Sucesor de Pedro encuentre consuelo al encontrarse con Iglesias comprometidas a crecer en unidad y a servir a la armonía social", concluyó.+