Las campanas de las iglesias sonaron al unísono para recibir a León XIV

  • 8 de noviembre, 2026
  • Buenos Aires (AICA)
Con un repique de diez minutos, distintas comunidades religiosas del país se unieron para dar la bienvenida al sucesor de Pedro.
El sonido de las campanas se hizo escuchar este domingo en distintos puntos de la Argentina para anunciar una llegada histórica: la del papa León XIV, quien pisó suelo argentino a las 16.30, en el Aeroparque Jorge Newbery, dando inicio a su visita apostólica al país. En ese mismo momento, numerosas iglesias y capillas hicieron sonar sus campanas durante diez minutos, en una iniciativa que buscó expresar la alegría de las comunidades católicas y acompañar espiritualmente el arribo del Santo Padre. 

La convocatoria no fue un gesto aislado. En la arquidiócesis de Buenos Aires, el arzobispo monseñor Jorge García Cuerva invitó a los templos a realizar un repique simultáneo como señal de bienvenida. Una disposición similar fue impulsada por la diócesis de Avellaneda-Lanús, que convocó a sus parroquias y capillas a sumarse a los diez minutos de campanadas. Así, desde los campanarios, la Iglesia quiso hacer llegar un mismo mensaje: el país recibe al sucesor de Pedro con alegría, oración y esperanza.

En declaraciones a AICA, el párroco de San José de Flores, presbítero Martin Bourdieu, expresó que la comunidad "siente una emoción muy especial porque tenemos la sensación de que León viene a realizar el sueño que el papa Francisco no pudo, que es visitar su tierra. Y desde esta basílica lo viviremos con mucha intensidad".

"El lunes y el miércoles pondremos pantalla gigante en el templo para acompañar el lunes el rezo de vísperas en la catedral y miércoles la misa en Luján", añadió el sacerdote. 

Mucho más que un sonido
Las campanas forman parte de la identidad de los pueblos y de la vida cotidiana de sus comunidades. Durante siglos, sus sonidos anunciaron celebraciones, convocaron a la oración, marcaron acontecimientos importantes y acompañaron tanto los momentos de alegría como los de recogimiento. 

En esta ocasión, su repique adquirió un significado especial: convertirse en una bienvenida colectiva al papa León XIV.  

Mientras el pontífice comienza su recorrido por Buenos Aires, Córdoba y Luján, las campanas dejaron su propio mensaje: una manera de estar presentes, de participar y de hacer sentir que, desde cada barrio y cada comunidad, la Argentina también salió a recibirlo.+