El Papa en Uruguay: 'Los demás son una bendición, no una amenaza'
- 7 de noviembre, 2026
- Montevideo (Uruguay) (AICA)
En su encuentro con la comunidad educativa de la Universidad Católica del Uruguay, el pontífice llamó a promover una educación centrada en la dignidad humana, la escucha y el discernimiento.
En el segundo día de su visita apostólica a Uruguay, el papa León XIV se reunió con representantes de la comunidad educativa en la Universidad Católica del Uruguay, en Montevideo, y los exhortó a promover una cultura del respeto, la escucha y el reconocimiento de la dignidad de cada persona.
En su discurso, el pontífice agradeció a todos los que trabajan en la educación católica por su perseverancia en el anuncio del Evangelio, que "hace nuevas todas las cosas".
"El objetivo de la misión pastoral en la educación es que los alumnos, los docentes y los directivos escuchen, vean, gusten, toquen y huelan la Buena Noticia, para que ilumine los sentidos", expresó. De ese modo, explicó, todas las personas podrán reconocer plenamente su "dignidad inalienable como seres humanos".
León XIV advirtió sobre la tendencia de la sociedad a reducir el cuerpo a un objeto del que se puede disponer arbitrariamente. Ante esa concepción, recordó que el ser humano, "aunque está hecho de cuerpo y alma, es uno".
Los sentidos y la belleza del Evangelio
El Papa propuso una reflexión sobre los cinco sentidos como camino para redescubrir la belleza del Evangelio y la grandeza de la condición humana. Al referirse a la vista, señaló que permite abrir el alma a la contemplación, es decir, mirar con atención y asombro tanto las realidades materiales como las espirituales.
"Contemplar la creación y encontrar a Dios despiertan en nosotros la conciencia de nuestro lugar en su plan y de nuestra responsabilidad personal y colectiva de preservar la armonía original", afirmó.
(Vatican Media)
Sobre el sentido del tacto, recordó el deber de la humanidad de cultivar la tierra y hacerla fructificar. Sin embargo, advirtió que las manos humanas también pueden producir la guerra, a la que calificó como "la más terrible de las obras humanas". En contraste, aseguró que quienes sienten el abrazo del Padre misericordioso "inevitablemente se convertirán en constructores de paz".
Al abordar el sentido del gusto, explicó que no se limita a los sabores, sino que también evoca "la sabiduría que nace de experimentar, reflexionar y saborear". En ese contexto, exhortó a las escuelas y universidades a realizar un "uso prudente de las tecnologías y de la inteligencia artificial", con la persona por delante del algoritmo y en armonía con las dimensiones técnica, emocional, social, espiritual y ecológica de la inteligencia.
Una cultura que no menosprecie a los demás
Al reflexionar sobre el olfato, León XIV evocó una expresión de san Agustín: "Una buena reputación es una dulce fragancia". Sin embargo, advirtió que, en la actualidad, la reputación de las personas "está bajo constantes ataques, hasta el punto de que descartar, rechazar y menospreciar a los demás se ha convertido en un mal olor al que nuestro sentido del olfato se ha acostumbrado".
(Vatican Media)
El pontífice pidió a las escuelas católicas que resistan los procesos de deshumanización en los que los sistemas computacionales reciben el calificativo de inteligentes, mientras no se reconoce la dignidad inalienable de la persona humana cuando disminuye su productividad.
Escuchar para reconocer al otro como un don
Por último, el Papa se refirió al sentido del oído y a la importancia del discernimiento. "Quienes escuchan reconocen a los demás como una bendición, no como una amenaza", afirmó. Asimismo, recordó que, en las Sagradas Escrituras, escuchar al Señor constituye "un acto de sabiduría, prudencia y justicia".
León XIV concluyó que la educación católica debe encarnar esas tres virtudes y caminar junto a Cristo, "que es el Camino, la Verdad y la Vida".
Antes de retirarse de la universidad, el pontífice se dirigió a los estudiantes reunidos en el patio de la institución y los alentó a vivir con entusiasmo y alegría.
"Quiero compartir con ustedes un profundo deseo que llevo en el corazón", expresó. "Espero que encuentren cada día el mismo entusiasmo que sienten hoy y que puedan ser la voz que Uruguay necesita para descubrir cuán importante es la fe en Dios, cuán preciosa es la vida humana y cuánto importa cada una de sus vidas".+