Pascua: obispos de Santiago del Estero y Añatuya llaman a vivirla en esperanza
- 4 de abril, 2026
- Santiago del Estero (AICA)
Bokalik, Corral y Martínez Ossola invitan a la comunidad a vivir la fe con alegría y compromiso: "Queremos seguir anunciando que Cristo ha resucitado y ser verdaderos portadores de esperanza".
Con motivo de la celebración de la Semana Santa, la arquidiócesis de Santiago del Estero y la diócesis de Añatuya difundieron un mensaje conjunto por la Pascua, en el que invitan a contemplar el amor de Dios manifestado en Jesucristo y a renovar el compromiso con los más vulnerables.
El documento, firmado por el arzobispo de Santiago del Estero y primado de la Argentina, cardenal Vicente Bokalic CM; el obispo auxiliar, monseñor Enrique Martínez Ossola, y el obispo de Añatuya, monseñor José Luis Corral SVD; recuerda que "el amor de Dios se revela plenamente en la entrega de Jesús, un amor que asume nuestra condición humana hasta sus últimas consecuencias", al subrayar que en Cristo "Dios se hace cercano y solidario con todos nuestros dolores y heridas", como la soledad, la injusticia y la violencia.
En ese sentido, destacan el profundo significado de la cruz, al afirmar que "no es sólo un signo de sufrimiento: es, ante todo, el signo supremo del amor que se entrega sin reservas para salvarnos". Allí, señalan, se manifiestan tanto "la crueldad y el pecado del mundo" como "el amor fiel de Dios que no abandona, que perdona y que abre un camino nuevo".
El mensaje pone el foco también en la realidad actual, marcada por múltiples formas de exclusión y sufrimiento. "Actualmente también encontramos muchos crucificados en nuestra realidad", advierten, e invitan a los fieles a "acercarnos, a no pasar de largo, a acompañar y a sostener la esperanza con gestos concretos de amor y compromiso".
La cruz no es el final del camino
Sin embargo, señalan que la cruz no es el final del camino: "La resurrección es la victoria de la vida sobre la muerte, del amor sobre el odio, de la luz sobre toda oscuridad", enfatizan. Y agregan que "nada está definitivamente perdido cuando Dios tiene la última palabra".
El mensaje también hace un llamado a transformar las relaciones cotidianas, especialmente en contextos atravesados por la violencia. "Estamos llamados a desarmar el lenguaje violento y a desactivar la agresividad tan presente en nuestras relaciones", sostienen, al proponer el camino del diálogo, la escucha y el encuentro como alternativas concretas.
En otro de los tramos de su mensaje pascual, el purpurado y los prelados destacan signos de esperanza presentes en la vida cotidiana, particularmente en situaciones de emergencia como las recientes inundaciones en la región. Allí, señalaron, "en medio del dolor, brota la caridad", con comunidades que, incluso en la pobreza, "son capaces de acoger, asistir y acompañar".
Finalmente, los obispos alientan a reconocer y fortalecer estos gestos solidarios como "semillas de resurrección" e invitan a la comunidad a vivir la fe con alegría y compromiso: "Queremos seguir anunciando que Cristo ha resucitado y ser verdaderos portadores de esperanza".
El mensaje concluye con una exhortación a dejarse transformar por el misterio pascual: "Que la fuerza de la Cruz nos enseñe a amar hasta el extremo, y que la luz de la resurrección transforme nuestra vida", proclaman.+
