Los secuestros masivos ocurrieron en la madrugada del 10 de febrero en el pueblo de Kagarko, en el estado de Kaduna. El catequista pertenece a la parroquia local, San José.
La ola de violencia y secuestros no cesa. La arquidiócesis de Kafanchan confirmó el secuestro de un sacerdote y el asesinato de tres personas.
Fueron asaltados un convento, un hospital católico y dos iglesias protestantes en el centro-norte del país y al menos 170 personas murieron en un ataque de yihadistas en la aldea de Woro.
El testimonio del cardenal Arinze vuelve a poner en foco la causa del beato Cyprian Michael Iwene Tansi, que necesita un milagro para convertirse en el primer santo de ese país.