Mirar a los demás con una actitud más abierta. No todo es como lo vemos a primera vista.
No ser indiferente ante el dolor de los demás. Que podamos ser presencia y consuelo para quienes atraviesan un momento difícil.
Descubrir en la cruz una señal del amor de Dios. Poner en manos de Jesús aquello que hoy nos cuesta llevar.
Perdonar de corazón a quien me haya lastimado. No dejar que el rencor ocupe un lugar en mi corazón.
Ser motivo de algo bueno para otra persona. Buscar oportunidades para hacer el bien en lo cotidiano.