El Santo Padre mantuvo un encuentro con las organizaciones benéficas diocesanas en Barcelona donde recalcó que la Iglesia debe acercarse a las heridas y necesidades de los más vulnerables.
En una histórica visita a la Abadía de Montserrat, el Papa recordó a España que su identidad reside en ese "regazo de una madre" donde todo vuelve a cobrar sentido.
El Papa visitó el centro de detención provisional "Brians 1", donde 1.100 hombres y 150 mujeres esperan su veredicto con gran incertidumbre, sin saber qué les depara el futuro.
En su visita a la catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia, el pontífice hizo un llamado a la unidad eclesial, al invitar a "preservar la comunión en el Espíritu y a valorar los carismas".