A diez años de los sismos que golpearon el centro de Italia, el Papa pidió responsabilidad compartida, transparencia y una mirada de futuro para recuperar las comunidades.
El obispo de La Guaira, Mons. Pablo Modesto González Pérez, destacó su estrecha relación con la población y garantizó el apoyo continuo con las poblaciones afectadas por el terremoto.
"Esto no terminó", advierte la organización católica, al presentar el informe oficial de un mes de operaciones humanitarias tras el doble movimiento telúrico del 24 de junio.
La Conferencia Episcopal pide que "no se repitan los mismos errores del pasado", tras la devastación causada por los terremotos del 24 de junio.