Tras recibir el alta del Policlínico Gemelli, el Papa presidió el Ángelus ante unos 15.000 fieles y reflexionó sobre la relación entre los deberes humanos y la primacía del Reino de Dios.
Durante el rezo de la oración mariana, el Papa invitó a afrontar los conflictos con caridad y a rezar unidos para fortalecer la comunión entre hermanos.
Antes del Ángelus en Castel Gandolfo, el Papa explicó dos antiguas representaciones del misterio mariano y destacó que Cristo Resucitado conduce al ser humano hacia la vida eterna.
Tras el Ángelus, León XIV expresó su cercanía a las poblaciones afectadas por los conflictos en Sudán, Ucrania y Rusia y reclamó protección para los civiles y corredores humanitarios.