El pontífice habló de la situación en ese país y recordó que "a través de un diálogo abierto y sincero, se puedan seguir encontrando las bases para una convivencia respetuosa y pacífica".
Explicó que la "puerta" del Reino es estrecha, "pero está abierta a todos" y recordó que entrar en el proyecto de vida que Dios propone, implica limitar el espacio del egoísmo y reducir la arrogancia.
"Bendigamos a María con nuestra oración y pidámosle una mirada profética, capaz de vislumbrar el Cielo en la tierra", pidió el Papa en la solemnidad de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María.
Tras el rezo del Ángelus, el Papa exhortó a "venerar a Nuestra Madre celestial" y a invocar su intercesión para que Dios "conceda la paz al mundo, y recemos especialmente por el pueblo ucraniano".